Pide Presidente excluir protagonismos en la entrega de la ayuda; llama a crear una "cadena de suministros"
Al considerar que la etapa critica y más peligrosa de la situación en Tabasco "ya se está aliviando", el presidente Felipe Calderón advirtió que el restablecimiento de las condiciones normales en esa entidad habrá de darse en diversas etapas y que en esta se requerirá de la solidaridad de lo mexicanos.
En la sede nacional de la Cruz Roja Mexicana, el mandatario federal habló de la necesidad de establecer "una cadena de suministros" en el apoyo a los tabasqueños y chiapanecos.
Explicó que dicha cadena deberá ir de lo más elemental, como son los víveres, hasta cubrir las diversas pérdidas generadas por el desastre.
Llamó a la participación de todos en este proceso, dejando al margen "protagonismos y oportunismos políticos".
Calderón sostuvo que en la atención y en la reconstrucción habrá de actuarse "sin colores partidistas, ni intereses personales o de grupo".
Comparó la situación de Tabasco con la tragedia del Chichonal en 1982 y con los sismos de 1985.
El mandatario federal alertó de los riesgos epidemiológicos que ahora se presentan en Tabasco, por lo que insistió en la importancia de una estrategia sanitaria que incluirá la vacunación masiva en territorio tabasqueño.
El presidente dio el banderazo de salida a una decena de tráileres con 160 toneladas de ayuda humanitaria.
Antes, el director de la Cruz Roja Mexicana, Daniel Goñi, le informó que en toda la República Mexicana suman ya dos mil 394 toneladas.




