Mientras José Luis Calva escribía su libro ‘Instintos caníbales’, consumía en la vida real el cadáver de su novia
“Instintos caníbales” es el título de la novela de terror que escribía José Luis Calva Zepeda, al mismo tiempo que en la vida real consumía, por partes, el cadáver descuartizado de su novia Alejandra Galeana Garavito.
Estos son los resultados de las primeras indagatorias realizadas por peritos de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, luego de que ingresaran al domicilio marcado con el número 198, departamento 117, de la calle de Mosqueta, en la colonia Guerrero, donde vivía el presunto caníbal.
Cuando los agentes judiciales entraron a este lugar lo primero en que repararon es que la vivienda estaba a media luz y repleta de artículos esotéricos. Decenas de disfraces para carnaval y un “caparazón” sintético con figura de mujer hacían la escena aún más lúgubre.




