El obispo de Culiacán, Benjamín Jiménez, pide encomendarse a San Miguel Arcángel, por la ola de violencia que aqueja a la entidad
Culiacán.- Ante el recrudecimiento de la violencia en Sinaloa, la Diócesis de Culiacán recomendó a sus sacerdotes que en cada misa se ore a San Miguel Arcángel, patrono de Culiacán, y clamen por la paz en la entidad.
En su mensaje dominical, el obispo de Culiacán, Benjamín Jiménez Hernández, rezó una oración para que regrese la paz a Sinaloa y pidió encomendarse al santo patrono de Culiacán.
'Queremos pedir por el eterno descanso de todos aquellos hermanos que en estos últimos meses han perdido la vida en esta situación que vive nuestra entidad y nuestra ciudad de Culiacán', manifestó.
Jiménez Hernández pidió a Dios que fortalezca a los familiares de las víctimas que viven dolor ante la pérdida de sus seres queridos.
Consideró que la mayor crisis en el mundo 'es la ausencia de Dios en nuestras vidas; si Dios no está presente en nuestros corazones, surge el egoísmo que nos lleva a la división y a la enemistad', expuso.
Anunció que todos los sábados, a partir de ayer, los sacerdotes participarán en la Celebración Eucarística Especial clamando por la paz en la población.
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