Plastiki, la expedición para concientizar al mundo acerca de la contaminación de los mares por plástico, organizada por el millonario inglés David de Rothschild, iniciará este verano
David de Rothschild lo tiene todo, es guapo, joven y lleva el apellido de una de las familias de banqueros más conocida de Europa.
El inglés de 30 años es un ecologista empedernido, creador de Adventure Ecology (www.adventureecology.com), grupo que promueve proyectos para concientizar a la gente acerca del cambio climático y el estado en el que se encuentra nuestro planeta como consecuencia de los abusos del hombre.
Su pasión por la ecología lo llevó a cruzar el Ártico desde Rusia hasta Canadá en 2006 y en 2007 fue reconocido como un Emerging Explorer de National Geographic.
Hoy está a punto de embarcarse en una expedición que, sin duda, cambiará la visión del mundo acerca de la utilización de uno de los materiales mas indestructibles del planeta: el plástico. Triste descubrimiento En 1997, el oceanógrafo estadunidense Charles Moore se vio rodeado de una “isla” de plástico con la que se topó en el Pacífico Norte, él iba hacia Estados Unidos, de regreso de Hawai.
Lo que Moore descubrió es ahora conocida como la Gran Mancha del Pacífico, una concentración de todo tipo de desperdicios de plástico que las corrientes de la zona recogen de América del Norte y de Japón. Ubicado al noroeste de Hawai, nadie sabe en realidad el tamaño de este tiradero de basura flotante, los expertos estiman que actualmente tiene el tamaño de dos estados de Texas, puede medir de 700 mil a 15 millones de kilómetros cuadrados.
Ahí se concentran más de 100 millones de toneladas de deshechos que han arruinado totalmente el ecosistema de la zona. Pájaros, tortugas y peces mueren cuando confunden los pedazos de plástico con comida. Moore creó en 1994 Algalita Marine Research Foundation, y cuando descubrió la Gran Mancha, dedicó sus recursos a estudiarla y tratar de combatirla (www.algalita.org) Cuando de Rothschild se enteró que la mancha existía, decidió hacer algo para que el mundo se enterara a donde van a parar las botellas de agua, entre otros muchos desperdicios, que consumimos indiscriminadamente todos los días.
Después de meses de pensar qué podía hacer, surgió Plastiki, nombre que eligió inspirándose en la travesía que el noruego Thor Heyerdahl realizó en 1947 desde Perú hasta la Polinesia en una balsa llamada Kon-Tiki.
La expedición Plastiki es un catamarán de 60 pies hecho con 12 mil botellas de plástico recicladas, en él se harán a la mar seis tripulantes, entre ellos biólogos marinos, antropólogos, celebridades que cambiarán de puerto en puerto y por supuesto, David. El bote está sen construcción en San Francisco, California y zarpará de la bahía, si todo sale de acuerdo a lo planeado, este Verano (todavía no hay fecha definida).
Durante el viaje, que finalizará en la capital australiana, la tripulación recorrerá 12 mil millas náuticas, hará paradas en Hawai, las islas Midway, el atolón de Bikini, islas Marshal, Tuvalu, Vanuatu, Nueva Caledonia y Sydney. Se realizará un documental, se hará muestreo del agua y la travesía se narrará en un blog que dará detalles de la expedición.
Lo que De Rothschild busca es atraer atención al problema de la Gran Mancha y que la gente se dé cuenta de qué forma sus hábitos de consumo de un material como el plástico, deja huella en todo tipo de ecosistemas. También pretende ser inspiración para los ecologistas y para quienes están dispuestos a reciclar y a usar los deshechos de una manera más inteligente, siempre pensando en el bienestar del planeta.
Las marcas IWC & Schaffhausen, Hewlett Packard y Kielh´s están apoyando a De Rothschild con los gastos de Plastiki. Más ayuda Además de Adventure Ecology, Environmental Cleanup Coalition (ECC) también tiene planes para rescatar el océano Pacífico, su proyecto incluye la transformación de por lo menos diez barcos de los 30 necesarios para arrancar la operación y limpiar la Gran Mancha, pero necesitan mucho dinero para llevarlo a cabo, mismo que recaudan poco a poco.
Además de la flota, la agencia no gubernamental sin fines de lucro busca educar a la sociedad acerca de las formas de deshacerse de objetos de plástico que ya no se usan. Hay científicos que creen que la Gran Mancha no podrá ser eliminada nunca, pero el fundador, Richard Sundance Owen está convencido de que con la ayuda de muchos, se podrá hacer. (www.gyrecleanup. org).
La flota conformará el laboratorio Gyre Island, donde los barcos sacarán basura del océano, filtrarán en la medida de lo posible el agua de la zona y reciclarán los desperdicios acumulados. También producirá algas y peces que serán liberados en el océano Pacífico cuando el proyecto esté más avanzado.
Y tú ¿sigues usando bolsas de plástico cuando vas al supermercado o comprando botellas de agua todos los días? Nunca es tarde para empezar con el cambio. Recicla ahora, cualquier acción por pequeña que parezca, es importante.




