Los casi tres mil elementos federales no han podido contener la ola de asesinatos; incluso se incrementó
A pesar de los dos mil 723 elementos federales asignados para el Operativo Conjunto Culiacán-Navolato, los cárteles de la droga no dejan de operar y asesinar. Desde el 13 de mayo, fecha de arranque del despliegue federal, han acontecido 22 ejecuciones vinculados con el crimen.
El martes 13 del presente, el Gabinete Nacional de Seguridad sesionó en la capital del estado con el fin de buscar una solución a la ola de violencia que se desató, presuntamente desde el 29 de abril, cuando fuerzas federales detuvieron a 13 presuntos gatilleros.
De los hechos violentos contra la autoridad en el cumplimiento de su deber, de aquel 29 a la fecha han caído abatidos a balazos 15 policías de los tres órdenes de gobierno.
Tan sólo ayer, aún con todo el despliegue de cientos de elementos militares que circulan por las calles de esa ciudad, fueron ejecutados en menos de 24 horas nueve personas a balazos con armas de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea; dos de ellos, a dos cuadras del Palacio de Gobierno estatal y una más, que fue hallada decapitada frente a las instalaciones de la Secretaría de Salud.
Sólo siete horas después de que terminara la reunión de Seguridad Nacional, presidida por los titulares de Secretaría de Gobernación, Sedena, PGR y Marina, un empresario fue ejecutado con cuerno de chivo en Culiacán. Después, en Mazatlán fue asesinada a puñaladas una familia de tres integrantes; entre ellos un bebé de dos meses.
Un día después de los acuerdos, que buscan revertir la violencia que ha dejado el choque entre las bandas del crimen organizado, la base de la Policía Ministerial del estado, en Guamúchil fue atacada con dos granadas de fragmentación y cientos de tiros con armas Ak-47 y R-15. En este hecho no hubo agentes heridos, pero si daños materiales.
Ese mismo día, elementos del Ejército aseguraron 26 casas de cambio de moneda extranjera del primer cuadro de la capital sinaloense.
El 17 de mayo, a sólo cuatro días de operativo, se registraron tres ejecuciones de policías.
Dos días después, el presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles, Óscar Guerrero Félix, afirma que la ola de violencia en la capital de Sinaloa ha provocado una cancelación de reservaciones y la suspensión de eventos como congresos de negocios.
El pasado martes en Guamúchil, los agentes de la Policía Ministerial del estado, Luis Lafarga Beltrán y Jesús Antonio López García fueron asesinados cuando se dirigían al trabajo.
Al parecer, fueron perseguidos por al menos tres unidades donde viajaban sujetos armados.
Este mismo día, sorpresivamente dan a conocer que cambian a los directores de la Policía Ministerial del Estado, la Estatal Preventiva y Municipal de Culiacán.
En su lugar son nombrados tres militares retirados, quienes han tomado la titularidad de las corporaciones policiales.
El resto de los homicidios que no han sucedido en la capital, fueron registrados en los municipios de El Rosario, Mazatlán, Salvador Alvarado, Elota, Choix, Guasave y El Fuerte.
El pasado miércoles ejecutaron a seis personas en cuatro hechos con armas de alto poder y ayer asesinaron a tres, uno de ellos lo hallaron decapitado y entambado.
Por su parte, el gobernador del estado, Jesús Aguilar Padilla, admitió que el problema de la inseguridad manifestada en ejecuciones del crimen organizado no se va a resolver a corto plazo con el operativo conjunto Culiacán-Navolato.
“El problema de fondo no se va a resolver en dos semanas, pero creo que hemos recuperado muchos puntos de tranquilidad sin que estemos al 100 por ciento”, argumentó el mandatario estatal.
“Es que esto no es mágico, no se puede en una semana; el problema es muy complejo, lo hemos dicho. Se me criticó mucho en Guasave, cuando dije que iba a seguir habiendo muertos. Nadie quisiera que los haya, pero es el diagnóstico”, justificó el jefe del Ejecutivo estatal.
Entrevistado luego de la inauguración del Encuentro Nacional de Tribunales de lo Contencioso Administrativo, Aguilar Padilla adelantó que este operativo “se va a ir moviendo” tanto al sur, centro, o sierra del estado.




