La presidenta de la Confederación de Productores Rurales afirma que la apuesta es por la competitividad
La apertura del sector agrícola del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) el 1 de enero próximo, plantea una oportunidad histórica para que el país ponga en juego su ánimo, neuronas y responsabilidad a fin de garantizar el éxito del sector primario.
En un comunicado, la presidenta de la Confederación Nacional de Productores Rurales (CNPR), María Esther Terán Velázquez, aseguró que el TLCAN "es un gran reto para elevar la rentabilidad y la productividad de la gente del campo".
Dijo que en ese tratado comercial "hay que ir apostando de manera definitiva a la competitividad", ya que frente a la apertura agrícola, la responsabilidad es de los gobiernos, las instancias y las organizaciones.
En este esquema comercial, indicó, en particular la apertura en maíz, frijol, caña de azúcar y leche, "es una oportunidad y un gran reto y si no cumplimos con buenas decisiones entonces habrá adversidad".
"La competitividad del campo mexicano no es un asunto de gritos y sombrerazos, sino una consecuencia del trabajo cotidiano en la organización rural, en el desarrollo de figuras económicas y asociativas que existen en México", subrayó.
La dirigente de la CNPR advirtió que se tiene que apostar a que los productores se agrupen para tener una postura para negociar mejor y abatir costos.
Es tiempo de apostarle al fortalecimiento de una cultura empresarial en el campo porque hoy día no es ya "suficiente ser productor emprendedor, sino que se requiere ser un productor empresario".
Por último, reconoció que México "no está en las condiciones más favorables para la apertura, pero lo que corresponde en estos momentos es asumir el reto y trabajar para fortalecer el desarrollo de capacidades con una visión empresarial".
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