Una reasignación del gasto federal para capitalizar a Petróleos Mexicanos
Una reasignación del gasto federal para capitalizar a Petróleos Mexicanos y una política para convertirla en una empresa pública de calidad mundial son dos de los planteamientos propuestos en el Debate Universitario sobre la Reforma Energética, organizado por la UNAM, para sacar a la paraestatal de la crisis actual.
David Ibarra Muñoz, catedrático de la Facultad de Economía, sostuvo que el país cuenta con “grandes márgenes de maniobra” para financiar con recursos públicos a Pemex.
“Es falso que digan que si se invierte más en Pemex se va a recortar el gasto social, en salud, en educación. ¿Por qué es falso? Porque todo este presupuesto se formuló sobre la base de 49 dólares el barril, y está en más de 100”, afirmó el secretario de Hacienda con José López Portillo.
Aseguró que este año Hacienda y el Congreso fijaron en 15 mil millones de dólares el superávit primario que debía cumplir Pemex. “Esos fondos congelados equivalen a la inversión de dos refinerías, que procesarían 400 mil barriles diarios”.
Ibarra Muñoz añadió que el Banco de México tiene una acumulación de reservas de más de 90 mil millones de pesos, que están ociosas, cuando en otros países los “fondos soberanos” se invierten en la industrialización del país.
Los especialistas coincidieron en que el “lastre” de la empresa es el régimen tributario, por lo cual urge sacarla de la base del ingreso fiscal federal.
En este sentido, Leopoldo Rodríguez Sánchez, académico de la Facultad de Química, dijo que el declive de Pemex empezó cuando “la riqueza petrolera dejó de verse como tal, y pasó a ser simple ingreso fiscal”.
Se pronunció por utilizar las Afores para financiar con recursos de los trabajadores las necesidades de la empresa más importante del país; así se puede modernizar Pemex de manera inmediata.
En el debate se apuntó que Petróleos Mexicanos debe seguir siendo una entidad estatal, pero operando como una empresa, con autonomía de gestión y reinversión de recursos en exploración, tecnología y refinación.
“No se plantea que se privatice, se trata de otorgarle la facultad de operar de manera independiente, con criterios de eficiencia y rentabilidad”, señaló José Gildardo López Tijerina, investigador de la Facultad de Economía.
En su oportunidad, Ignacio Martínez Cortés, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, se pronunció por transformar el patrón de producción petrolera, mediante el cual se exporta crudo y se importan insumos de la petroquímica.
Especialistas consideraron conveniente establecer un impuesto de “innovación tecnológica” a las empresas privadas, como ocurre en otros países.
Expusieron la necesidad de un programa desde el Estado para planificar puntualmente el esquema de extracción de crudo en aguas profundas, en lugar de ceder los proyectos a la IP.





