Ramón Moreno Madrigal El Llavero es considerado un hombre clave del cártel
Ramón Moreno Madrigal, El Llavero, es considerado por las autoridades federales como uno de los líderes de primer nivel de La Familia Michoacana y es primo del líder máximo de ese cártel delictivo, Nazario Moreno El Chayo.
El Llavero es un sujeto que desde hace al menos 15 años figura entre los hombres clave del narcotráfico en México, Estados Unidos y Europa, pero siempre se cuidó para mantenerse en el más bajo perfil, pese a que su labor es eminente.
Un vigilante que fue detenido el jueves pasado en Apatzingán, Michoacán, quien custodiaba un arsenal y un laboratorio clandestino asegurados, es quien informó que Moreno Madrigal lo había contratado.
En su declaración ofreció una serie de datos que llevaron a enlazar otros más, que, a su vez, definieron nuevas líneas de investigación contra la organización delictiva.
El Llavero es hoy en día el contacto para la exportación de drogas como cocaína, mariguana, ice, cristal y metanfetaminas, además es el que controla y acopia la droga sintética que se produce en los laboratorios de La Familia en Michoacán.
Por si fuera poco, también es quien fija los precios de la droga, según señalan reportes de inteligencia de la Policía Federal.
Moreno Madrigal tiene poco más de medio siglo de vida, pero desde principios de los años 90 ya era una importante pieza y contacto de uno de los grupos de narcotraficantes más importantes, el cártel del Pacífico, pues trabajaba al lado de Ismael El Mayo Zambada, quien a su vez es socio de Joaquín El Chapo Guzmán.
Desde entonces, cuando el cártel del Pacífico tenía un importante control de Michoacán, El Llavero viajó a varios países de Europa y prácticamente a todos los estados de la Unión Americana, donde estableció los contactos para el envío de drogas.
Al lado de El Mayo Zambada aprendió a montar los laboratorios para procesar la efedrina.
Toda esa trayectoria delictiva le ha valido a Moreno Madrigal escalar en los últimos años las posiciones de poder en la organización criminal, pues aprendió lecciones que hoy lo colocan como el estratega, cerebro financiero, controlador de la producción y exportador de drogas.




