Lleva tres años aprisionada por sus raptores, encabezando la lista de las entidades con mayor número de secuestros. Posee la peor tasa por número de habitantes, la mayor aceleración en cantidad de casos y, junto al DF y el Estado de México, concentró 55% de estos delitos
Tlaxcala es la entidad con más secuestros del país. De acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad Pública, en 2007 hubo 164 plagios denunciados. Esto significa que 27% de los raptos ocurridos ese año en el país (596) se perpetraron en ese estado.
Esta cifra, de hecho, supera en 28% la de la segunda entidad con mayor incidencia de este delito: el Distrito Federal, donde se interpusieron 118 querellas en ese año.
La tendencia en 2008 es similar. En el primer trimestre se han contado 41 raptos en Tlaxcala (el estado más pequeño de todo México, con 0.2% de la superficie nacional), mientras que el Distrito Federal ha sumado 30, lo que es 27% menos.
Sin embargo, la disparidad entre ambas entidades es mucho mayor, pues Tlaxcala cuenta con una población de sólo un millón de personas, mientras que el DF tiene una población nueve veces mayor. Esto significa que en Tlaxcala hubo un secuestro por cada seis mil 97 personas, y en la capital del país se perpetró uno por cada 76 mil 271 habitantes.
En función de esta proporción, estadísticamente es más seguro habitar en la Ciudad de México que en el estado gobernado por el panista Héctor Ortiz Ortiz.
No obstante, el aumento en la incidencia de secuestros en Tlaxcala detonó cuando el estado fue gobernado por el perredista Alfonso A. Sánchez Anaya (1999-2005). De 1997 a 2003, en esa entidad no se denunció ni un plagio; sin embargo, en 2004 se denunciaron 14 raptos, lo que colocó a la entidad en el tercer lugar nacional, sólo después del Estado de México (45) y el Distrito Federal (145).
El siguiente año, último de esa administración estatal, la privación ilegal de la libertad en Tlaxcala creció exponencialmente. Los 47 secuestros que se perpetraron ese año significaron un aumento de 335% en relación con 2004. Tlaxcala se colocó, por un plagio más que el Estado de México, en el segundo lugar del escalafón nacional. Únicamente el DF lo superó (103).
Pero la situación aún empeoraría. En 2006, el crecimiento en las denuncias fue de 574%. De hecho, ése es el año con más plagios en toda la década, en lo que concierne a Tlaxcala: hubo 270 o, lo que es lo mismo, hubo un secuestro cada tres mil 700 habitantes. Ésa fue la primera vez que Tlaxcala lideró la lista de los estados con más violencia de este tipo. La Ciudad de México se quedó muy atrás. Con 92 crímenes sumó la tercera parte de los cometidos en la otra entidad. El Estado de México contó 42 crímenes.
De cualquier modo, el triángulo DF-Estado de México-Tlaxcala (que aunque sólo representa 1.3% de la superficie total de México reúne a casi la cuarta parte de la población nacional) lleva cinco años encabezando la lista de denuncias por secuestro.
En 2004, por ejemplo, de las 334 demandas que se interpusieron en el país, en sólo esos estados se presentaron seis de cada diez. En 2005, la triada aglutinó la misma proporción (60.3% de los 325 ilícitos de este tipo). En 2006, la proporción aumentó. Ese año hubo 601 plagios, de los que 404 ocurrieron en esa zona del centro del país: 67%. El año pasado, en tanto, la proporción bajó un poco, hasta ubicarse en 55%. De 596 querellas, 333 fueron en Tlaxcala, Estado de México y el Distrito Federal.
En 1997 se rompió una marca desafortunada: es el único año de los últimos diez que ha superado la marca de los mil secuestros denunciados. Y “ostenta” otro récord: en la última década sólo una vez se registraron más de 300 plagios en una sola entidad. Ocurrió en Tabasco. Se perpetraron 318.
No obstante, a partir de ese año el país comenzó a disfrutar de un declive sostenido en el número de estos ilícitos, que duró ocho años. En 1998 hubo 734; en 1999, 590; en 2000, año de la transición, hubo 601; en 2001, 521; en 2002, bajó a 433; en 2003 se alcanzaron los 436; un año después ocurrieron 334 y el mínimo llegó en 2005, cuando sólo hubo 325.
En 2006 —último año del foxismo— las cosas cambiaron radicalmente, pues casi se duplicó la cifra de raptos. Hubo 601. Casi todos los estados mantuvieron una dinámica similar a las de años anteriores, excepto Tlaxcala, que con sus 270 secuestros modificó la tendencia del país. En 2007 hubo cifras nacionales muy parecidas: 596 plagios denunciados ante el Ministerio Público.
De acuerdo con los números del primer trimestre de 2008, este año cerrará con momios similares. Si no se altera la dinámica, en 2008 habrá 608 denuncias de plagios.
En Yucatán es poco oída la palabra secuestro. De hecho, lleva diez años sin asentarse en una demanda. Es el único estado en esta situación. No obstante, esto no significa que no haya habido secuestros ahí, puesto que muchos plagios no son denunciados, y las cifras oficiales sólo consideran las querellas interpuestas.
En Colima y Guerrero tampoco se denunciaron plagios en 2007 y lo que va de 2008, según las procuradurías estatales, pero en años previos sí han sufrido de este flagelo.
Nuevo León, pese al nivel de violencia emanada del narcotráfico que padece, tiene pocas denuncias de secuestro: cero este año, una en 2007, una en 2006 y otra en 2005.
Del otro lado de la lista, en cambio, después de Tlaxcala, Distrito Federal y Estado de México, están Michoacán (36 en 2007 y nueve en lo que va del año) y Guerrero (26 y seis), entidades que colindan con el triángulo de entidades que concentra estos ilícitos.




