La familia Vargas Escalera recibió la mañana de ayer un golpe más. Esta vez provino de la prensa, “que no abona a la causa de mi hija”; al contrario, la pone en peligro con información inexacta, dice la madre de la joven. “¿De qué sirvió el esfuerzo de Silvia por mantenerse viva? Nos cayó un rayo”
“Aquí estoy yo, Silvia Escalera, allá no sé quién está, no sé cuántos están. No tienen cara, no tiene rostro, sólo tienen voz, pero sé que son seres humanos y con el favor de Dios, a ellos apelo.” Las palabras que salen de su corazón son su única arma. Así lo afirma en entrevista la mujer que desde el lunes emprendió una cruzada para volver a ver sana y salva a su hija Silvia Vargas, secuestrada hace 11 meses.
Se trata de una campaña que incluye una manta gigante en Reforma y Mariano Escobedo, un sitio web y una línea telefónica para entrar en contacto con los plagiarios, y en la que desde un principio demandó a los medios actuar con responsabilidad. Sin embargo, ayer el día comenzó para ella con un profundo desánimo, debido a la publicación de una nota en la que se informa que se negociaron dos millones de dólares para el rescate de la joven de 18 años, hija también del empresario deportivo Nelson Vargas.
“Hubo una muy desafortunada y sobre todo inexacta información en un periódico, el cual señala de manera irresponsable la cantidad en que supuestamente se negoció el rescate de Silvia. ¡De pies a cabeza están mal! Además, con esa publicación no sólo pusieron en peligro a Silvia, también a Nelson papá, a mis hijos y a mí. “Entonces –pregunta Escalera–, ¿de qué sirvieron once meses de estar lidiando con la muerte enfrente, con las personas que se llevaron a Silvia? ¿De qué sirvió el esfuerzo de Silvia por mantenerse viva? ¿De qué sirvió, si esta mañana nos cayó un rayo?” Para estos efectos, aclaró que la negociación con los secuestradores “fue en pesos”, y que con esa publicación “estuvieron lejos de poder ayudar; es más, me pusieron más obstáculos para poder recuperarla”.
Silvia Escalera es una mamá que quiere gritar para que liberen a su hija y así poder abrazarla otra vez, pero no lo hace.
En tono suave, aunque firme, prefiere decir:
“Tengo que respirar para saber qué tengo que hacer para seguir con vida, para seguir sana de mente, de cuerpo y de espíritu, para esperar a Silvia y abrazarla”.
La mamá de Silvia Vargas Escalera, secuestrada hace casi un año, en entrevista con Excélsior dice cómo en medio de esta adversidad ha podido sobrevivir: “Con la ayuda de personas que me sustentan y fortalecen con su oración y, sobre todo, porque Dios nos ilumina”.
La señora Escalera, sin embargo, empezó el día de ayer (martes) con un profundo desánimo, que “fue como un rayo que me partió” y que no abona, dice, para la causa de su hija, ni de su familia, al contrario, los pone a todos en peligro.
Se trata de una nota publicada en un diario, donde se plantea que Nelson Vargas, ex titular de la Comisión Nacional del Deporte (Conade), y su familia ofrecieron a los secuestradores de Silvia cierta cantidad de dinero por su libertad.
“Hubo una muy desafortunada y sobre todo inexacta información en un periódico, el cual señala de manera irresponsable la cantidad en que supuestamente se negoció el rescate de Silvia. ¡De pies a cabeza están mal! Además, con esa publicación no sólo pusieron en peligro a Silvia, también a Nelson papá, a mis hijos y a mí.”
“Entonces —pregunta Escalera—, ¿de qué sirvieron 11 meses de estar lidiando con la muerte enfrente, con las personas que se llevaron a Silvia, de qué sirvió el esfuerzo de Silvia por mantenerse viva, de qué sirvió?, si esta mañana nos cayó un rayo”.
Para estos efectos, Silvia Escalera aclara que la negociación con los secuestradores de su hija “fue en pesos, y que con esa publicación estuvieron lejos de poder ayudar, es más me pusieron más obstáculos para poder recuperarla”.
Fuerte, optimista como se ve y se le oye, esta menuda mujer que lleva una pañoleta rosa atada al cuello (la misma que Silvia, su hija, ha usado), suéter gris y unos broqueles en forma de corazón prendidos a los lóbulos de las orejas, mientras mueve las manos llevándoselas al corazón, dice:
“No obstante, la luz vuelve a verse, el corazón abierto vuelve a sentirse, late con el mío y la ilusión de volver a abrazar a Silvia, es lo que me mantiene aquí con vida”.
Dice Escalera que todos los días, cuando amanece, agradece a Dios por el nuevo día, pues con él nace la esperanza de poder volver a encontrarse con su querida hija.
Al comentar cuáles son sus principales temores al no tener físicamente, ni saber nada del curso de la desaparición de su hija, Silvia Escalera, que el lunes hizo un llamado a los secuestradores para que le devuelvan a su hija, no se pierde en esa anhelada ilusión de madre y con absoluta claridad teme que Silva Vargas Escalera esté muerta,
“Ahorita, al hablar de temor, para equilibrarlo, quiero hablar de realidad o de certezas. Lo único cierto para mí es que Dios está conmigo, con Silvia, con nosotros. La incertidumbre y el miedo es porque nos tenemos que enfrentar ante el total desconocimiento de no saber absolutamente nada de Silvia.
“Nosotros nos hemos enfrentado a que Silvia esté con Dios, pero también conservamos la ilusión, la confianza, puesta en una fe, de volver abrazar a Silvia.”
A pregunta expresa sobre cómo es su hija Silvia, la madre que saca fuerzas aún sin casi haber probado bocado en todo el día, por la mañana apenas comió fruta con cereal y ya de noche sushi, dice:
“Una de la frases preferidas de Silvia es ‘la esperanza muere al último’. Es muy realista”, dice Escalera sin abundar más en la personalidad, gustos o cualquier otra definición de su hija, pues hay fundados temores de que cualquier tipo de información relacionada con ella pueda ser utilizada de forma inadecuada en la búsqueda que públicamente inició el lunes pasado.
“Aquí estamos intentado llegar a donde quiera que esté Silvia, y a donde quiera que estén las personas a las que pretendemos llegar con este mensaje”, dice.
Silvia Escalera reveló que cuando se refiere al “acuerdo” con los secuestradores, es porque las personas que se llevaron a su hija así lo han dicho.
Hace meses, entre los secuestradores y la familia Vargas Escalera se llegó a un acuerdo de pagar un rescate por Silvia, aunque declinó revelar la cantidad.
“Cuando digo acuerdo, es porque fue la palabra que ellos usaron, y es precisamente que nosotros les entregamos el dinero en pesos que nos dijeron y ellos nos devuelven a Silvia, en ese entendimiento no hubo ningún mal entendido, fue clarísimo”.
Por eso, dice la madre de Silvia, “cuando digo el acuerdo sigue en pie, me refiero a ese pacto a que se llegó, que fue en pesos”.
Además, Escalera se refirió a que como parte del “acuerdo” establecido con los secuestradores, había una serie de instrucciones a seguir para la entrega del rescate.
“Al decir acuerdo también implica una logística impuesta por las personas que se llevaron a Silvia, que está en pie y está vigente”.
Al tiempo de que Silvia Escalera refrendó que cada una de las condiciones y la mecánica que le indicaron debía seguir para rescatar a Silvia se cumplirían al pie de la letra, la madre de Silvia Vargas concluye la entrevista diciendo que “las palabras que salgan del corazón son mi única arma. Aquí estoy yo, Silvia Escalera, allá no sé quién está, no sé cuántos están.
“No tienen cara, no tienen rostro, sólo tienen voz, pero sé que son seres humanos y con el favor de Dios, a ellos apelo.
“Hacia ellos voy, en busca de ellos voy, aquí estoy, con mi humanidad, con mi corazón, con mi nombre, ellos saben de nosotros, nosotros no sabemos nada de ellos”.
Nombre: Rosario Pérez Pérez, La Rosario
Esposa de Juan Carlos García Montante, líder de la banda Los Montante.
Su zona de influencia es DF y el Estado de México.
en la mira de la SIEDo
La Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada ha establecido que estos hombres son los plagiarios más peligrosos.
Nombre: Mario
En la ficha delictiva señala que fue alumno de Andrés Caletri.
Opera en Morelos, DF, Edomex y Tlaxcala.
Nombre: Jacobo
Responsable de la desaparición de Hugo Alberto Wallace Miranda. Se ofrece $5 millones por información que lleve a su captura.
Nombre: Heriberto Limón Plascencia
Líder de Los Plascencia
Presunto responsable de por lo menos 14 casos de privación ilegal de la libertad.
Nombre: Israel
Lugarteniente Los Plascencia.
Es el encargado de realizar la captura de la víctima.
Nombre: Ramiro Serrano Villa
Sicario del cártel de Sinaloa y presunto integrante del cuerpo de seguridad de Ismael El Mayo Zambada.
Nombre: Rogelio Casillas Pory
Ex suboficial de la policía estatal de Baja California. La PGR lo víncula con cártel de Tijuana, liderado por la familia Arellano Félix.
Nombre: Filiberto Parra Ramos, La Perra
Se le vincula con Teodoro García Simental El Teo, líder de una de las células de mayor influencia territorial para el cártel de Tijuana.
Nombre: Raidel
Se le identifica como un sicario bajo las ordenes del cártel de Tijuana.
DEA lo ubica en su lista de los más buscados.
Nombre: Teodoro
Es uno de los principales lugartenientes del cártel de los hermanos Arellano Félix y también uno de los más sanguinarios.
Nombre: Félix
La PGR lo identifica como líder de una célula del cártel de Tijuana. Se especializa en el secuestro de narcotraficantes.
Nombre: Armando Villareal
Presunto sicario del cártel de Tijuana.
Está bajo proceso penal en EU. Fue detenido con El Tigrillo.





