Propondrá reformas para incrementar el porcentaje que puede retirar un desocupado de los recursos de su jubilación
El presidente Felipe Calderón anunciará hoy una nueva estrategia, avalada por representantes del sector productivo, que busca garantizar la estabilidad económica, evitando el colapso del empleo y el deterioro del poder adquisitivo.
De acuerdo con fuentes consultadas, durante esta segunda fase de la estrategia anticrisis se propondrían reformas a reglamentos o leyes en materia de seguridad social, necesarias para incrementar el porcentaje que puede retirar un trabajador formal de los recursos destinados para su jubilación, siempre y cuando demuestre fehacientemente no tener plaza ni otros ingresos.
Como se recordará, acorde con lo establecido en la normatividad en vigor, ese porcentaje no es mayor a 5% ni puede ser superior a 10%, “siempre bajo un esquema de gradualidad”, apuntaron las fuentes. Hicieron ver, incluso, que dentro de las negociaciones tripartitas que sobre el tema se dieron en menos de cuatro meses, también hubo una gama de alternativas, desde la que iba de 10 a 15% del dinero de los trabajadores de sus pensiones futuras, hasta otra que iría de 17 a 25%, siempre bajo el supuesto de que los legisladores analizarían a fondo las posibles consecuencias de un cambio de esta naturaleza, tanto en el ingreso real de los desempleados como en el sistema financiero en su conjunto.
Dentro de las medidas que se proyecta anunciará el Ejecutivo está una que señala que los asalariados que se queden sin trabajo este año, se les ampliará el plazo —que actualmente es de 60 días— para que reciban atención médica y hospitalaria en el Instituto M exicano del Seguro Social, sin necesidad de cubrir las cuotas respectivas. Las fuentes consultadas adelantaron que, en principio, había dos propuestas: extender el señalado término hasta 180 días, el más viable según estas versiones, o incluso llevarlo hasta un año de duración, “dependiendo de la magnitud de la crisis que, sin duda, viviremos en el corto plazo”, apuntaron.
Se prevé que Felipe Calderón sea el único orador en la presentación de esta fase del programa anticrisis denominado Programa de Política Económica en Apoyo al Crecimiento y al Empleo y a las fuentes les queda claro que estas acciones son “claves para el diseño de país que queremos en el corto plazo”, pues se están adoptando en forma conjunta entre los tres sectores: “Hay lineamientos, por ejemplo, de fomento al autoempleo; un apoyo llamado de contingencias laborales, es decir, las industrias más afectadas; un programa de repatriados trabajando, o sea, habrá muchos puntos que, sin duda, este miércoles tendrán que publicarse.”
Todas estas decisiones conjuntas de patrones, sindicato y gobierno federal, insistieron, “se dan fundamentalmente para apoyar el empleo, preservar el poder adquisitivo de los trabajadores y, sobre todo, la paz laboral”. Aunque a finales de 2008, el gobierno confiaba en que las acciones contracíclicas difundidas el 7 de octubre serían suficientes para amortiguar las consecuencias de la complicada situación internacional, el mandatario federal accedió a la solicitud del sector privado que, en diciembre, hizo sonar la señal de alarma en el sentido de que se necesitaría un paquete adicional para cerrarle el paso a la parálisis económica. Con la supervisión del propio mandatario, el Programa de Política Económica en Apoyo al Crecimiento y al Empleo se comenzó a preparar en las primeras horas de este 2009. A diferencia del primer plan anticrisis, esta nueva estrategia ha tenido la participación de gobiernos estatales y cámaras empresariales, industriales y de comercio. En la víspera de la presentación del programa, el presidente Felipe Calderón ofreció ayer redoblar el esfuerzo en inversiones que garanticen el bienestar de las familias mexicanas.
“Debo decir que hoy el mundo vive momentos muy difíciles en el terreno económico. Por ello, hemos adoptado y habremos de adoptar aún más medidas que son necesarias para mantener la estabilidad en nuestra economía y, sobre todo, defender el empleo y el ingreso de las familias mexicanas”, adelantó. “Vamos a poner manos a la obra para enfrentar, precisamente, esas difíciles condiciones económicas que se están presentando en el mundo y particularmente en la economía de Estados Unidos, de la cual dependemos enormemente”, ofreció.
Las nuevas acciones anticrisis colocarán al gabinete económico y a la Secretaría de D esarrollo Social en la tarea de impulsar plazas temporales para millones de habitantes de las zonas más afectadas por la recesión global. Antonio Soto, secretario de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, mencionó que hasta ayer por la tarde a sus homólogos les había informado el Ejecutivo que se estaba valorando el plan anticicliclo contra la desocupación.
Panorama y desazón Estimaciones de la Unión N acional de Trabajadores señalan que en 2009 más de 600 mil mexicanos perderán sus plazas formales; no se crearán las que requieren cerca de 1.2 millones que se incorporarán a la población económicamente activa, a lo que hay que sumar que por lo menos medio millón más se verán obligados a regresar de Estados Unidos, ante la severa recesión que priva en nuestro vecino del norte. Al respecto, el secretario del Trabajo, Javier Lozano, ha reconocido que si la magnitud de la crisis y/o recesión es severa, en esa misma medida pudieran verse recortadas las expectativas de generación de empleos productivos que, en principio, habrían de ser ligeramente superiores a los 500 mil en este año, confió.





