>El presidente del Colegio de Abogados Católicos, Armando Martínez Gómez, rechazó que se implante la pena de muerte en el país, pues ello contraviene los preceptos cristianos del derecho a la vida, que en todo momento ha defendido la Iglesia católica.
“La pena de muerte es la pena sobre la pena misma, es decir, estaríamos acudiendo a lo que es la venganza y ¿cuándo vamos a terminar? Si tú matas a un criminal, va a haber un sentido de odio y de venganza y va a ser una cadena de nunca acabar”, indicó.
Al término de la misa dominical en la Catedral de la Ciudad de México, el litigante fijó la postura de su organización sobre el debate de instaurar la pena capital para secuestradores y expuso que la cadena perpetua podría ser una alternativa en lugar de la pena capital.
“No vemos que la pena de muerte inhiba absolutamente a nadie. Habría que analizar el tema de la cadena perpetua, si no es un tema que vulnere, podríamos aceptarla.
El también representante legal del Arzobispado de México dijo que la pena de muerte constituiría un paso atrás en materia de derechos humanos, por lo cual no debe regresar a la legislación mexicana, ya que ha demostrado que no inhibe el delito.
Consideró que, más allá de este tema, debe atacarse a fondo el problema de la criminalidad, a partir de la inclusión de valores y principios desde los primeros años de la educación para los futuros ciudadanos.




