Ésas fueron las palabras con las que se distanció del presidente Calderón y con las que Mouriño fue catapultado para ir a Bucareli
A finales de 2007, el presidente Felipe Calderón ya había decidido darle más visibilidad a sus programas de desarrollo social. Para eso tenía que hacer un segundo movimiento en su gabinete y sustituir a la secretaria de Sedesol, Beatriz Zavala, hecho que sucedió hasta el 14 de enero de 2008.
En el lugar de Zavala quedaría Juan Camilo Mouriño, jefe de la oficina de la Presidencia de la República, pero que finalmente terminó por ocupar la Secretaría de Gobernación, en vez de Francisco Ramírez Acuña, el político jaliscinense que el 29 de mayo de 2004 destapó a Calderón.
La dimensión de la confianza que Calderón tenía en Mouriño había sido indiscutible desde que lo nombró coordinador ejecutivo de su campaña presidencial y luego coordinador general del equipo de transición. Pero quedó refrendada el 4 de diciembre de 2006.
Tres días después de su toma de posesión, el presidente publicó un decreto en el Diario Oficial de la Federación, donde delegó grandes responsabilidades de gobierno en su jefe de la oficina de la Presidencia de la República, convirtiendo a Mouriño en un súper operador político hasta el día de su muerte, el 4 de noviembre de 2008, fecha en que tenía agendada una reunión con la cúpula del PRD, por la noche.
De esa confianza y de la madera para político de muy altos vuelos que Calderón vio en Juan Camilo Mouriño nació su decisión de hacer el cambio en Sedesol.
En Los Pinos, el entonces secretario particular del Presidente, César Nava, quería que el anuncio público del cambio de Zavala por Mouriño se hiciera antes del sábado 12 de enero, previo a la gira de Calderón por Guatemala, pero no fue posible.
Una vez consumada la remoción privada de Zavala, Ramírez Acuña aprovechó la coyuntura.
Como el secretario de Gobernación sí estaba al tanto de que el nuevo titular de Sedesol sería Juan Camilo Mouriño, en su oportunidad Ramírez Acuña le solicitó al Presidente que le devolviera a Gobernación todas las facultades que había desempeñado el jefe de la Oficina de la Presidencia (a partir del decreto del 4 de diciembre de 2006).
Como respuesta, el secretario Ramírez Acuña recibió un “ya veremos”. Al poco tiempo, el Presidente le informó al secretario de Gobernación que las cosas se quedarían de acuerdo con lo que él había dispuesto. “Entonces así no te puedo ayudar”, le dijo el secretario de Gobernación al mandatario.
Calderón aceptó la renuncia de Ramírez Acuña, y la demora en el acuerdo de la carta de renuncia de Zavala le dio margen para nombrar como sustituto de Zavala en Sedesol a Ernesto Cordera, entonces subsecretario de Hacienda, y a Mouriño como titular de Gobernación.
Excélsior le pidió su posición al diputado Ramírez Acuña sobre este pasaje que colocó a Juan Camilo Mouriño como titular de Gobernación. El presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados no negó nada y mandó decir con la jefa de información de San Lázaro, Martha Irma Montaño, que no tenía nada que decir. En Los Pinos se buscó una posición sobre el hecho, pero no hubo respuesta.
El 14 de enero de 2008, desde Guatemala, Maximiliano Cortázar, director de Comunicación Social de la Presidencia, anunció la salida de Zavala. Al día siguiente, sin previo aviso, se anunció que Juan Camilo Mouriño sustituía a Ramírez Acuña.
Al día siguiente de su salida de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña se comunicó con Beatriz Zavala a quien para entonces el líder nacional del PAN, Germán Martínez, había nombrado secretaria de Relaciones Gubernamentales en su partido, y le dijo que algún día se conocería la verdad de por qué fueron removidos ella de Sedesol y él de Gobernación.





