Senadores de PRI, PAN y PRD respaldan reformas al régimen de consolidación fiscal
Los senadores de PRI, PAN y PRD acordaron respaldar la decisión de la Cámara de Diputados de poner punto final al uso de la consolidación fiscal como un mecanismo de evasión por parte de grandes grupos empresariales, pero los priistas y panistas retirarán la polémica retroactividad, a fin de evitar que la regularización en el pago de impuestos no se convierta en una mayor crisis de empleo.
A unas horas de arrancar públicamente hoy la negociación interpartidista para corregir el paquete de ingresos 2010 en el Senado, desde las comisiones de Hacienda y Estudios Legislativos Primera, integrantes de los tres principales grupos parlamentarios informaron a Excélsior que brindarán el respaldo a Hacienda en el afán de terminar con la evasión y elusión fiscal por parte de los llamados contribuyentes mayores.
Sin embargo, no les convencieron los argumentos de Hacienda para que esta nueva fórmula de consolidación fiscal contenga retroactividad.
La posición del PRI y el PAN suma 84 votos, lo que significa la mayoría necesaria para lograr ese cambio, a pesar de que el PRD buscará que se mantenga el esquema tal como fue enviado por San Lázaro, porque consideran benéfico que la hacienda pública recupere los millones de pesos que los grandes consorcios han eludido años.
La fórmula de consolidación fiscal que contiene el paquete de ingresos 2010 enviado al Senado por la Cámara de Diputados mantiene el derecho a diferir el pago del ISR, al autorizar el flujo de dividendos entre las sociedades de un grupo empresarial, así como la amortización de pérdidas de una sociedad contra las utilidades de otra.
Este beneficio sólo puede ser usado en un plazo máximo de cinco años y una vez transcurrido este lapso, se pagará el ISR diferido actualizado correspondiente al sexto ejercicio anterior a aquél en el que se realice el pago.
Estos pagos se realizarán en 40% del ISR diferido en el sexto año, y 15% en cada uno de los siguientes cuatro. Es decir, el impuesto diferido por el ejercicio de 2005 será pagado en 2011, el impuesto diferido en 2006 será pagado en 2012 y así sucesivamente.
Prevé que las controladoras de empresas que hubieran obtenido su autorización para consolidar su resultado fiscal con anterioridad al ejercicio de 2004 estarán obligadas a pagar el ISR diferido al 31 de diciembre de dicho ejercicio, con excepción del impuesto correspondiente a los dividendos o utilidades pagados o distribuidos antes de 1999 y las pérdidas fiscales generadas antes de ese año. Dicho impuesto se deberá pagar en cinco parcialidades a partir del ejercicio del próximo año.
Esta última disposición es interpretada por priistas y panistas como retroactividad, y eso es inconstitucional; por eso centrarán la corrección en ese punto, porque propiciará amparos que desde su perspectiva serán ganados por los empresarios.
Pero además temen que obligar a las empresas a pagar adeudos millonarios en un plazo de un año implicaría el cierre de algunas fuentes de trabajo, lo cual no sería conveniente.





