WASHINGTON. Responsabilidad compartida y ánimo constructivo propuso el presidente Felipe Calderón Hinojosa a congresistas estadunidenses.
En una cena en la que también participaron legisladores mexicanos, el mandatario señaló que esos son los valores que deben prevalecer, en calidad de condiciones, en la relación de ambos países para definir salidas a los problemas comunes: seguridad, migración y economía.
Calderón manifestó su expectativa de que, por conducto del diálogo parlamentario, puedan establecerse canales políticos de colaboración entre México y Estados Unidos.
Acompañado de la ex canciller Rosario Green, senadora por el PRI y presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores; Silvano Aureoles Conejo, del PRD, y Luis Alberto Villarreal, del PAN, el presidente Calderón dialogó con congresistas considerados clave en los asuntos bilaterales, entre quienes destacaban Jeff Bingaman, John Kerry ex candidato a la Presidencia, Bob Corker, Dianne Feinstein, Jerry Lewis, David Dreier, Sheila Jackson.
Con ellos, el mandatario mexicano habló de su convicción de impulsar “acuerdos que se sustenten en el respeto recíproco y en el derecho internacional, a partir de una visión que reconozca la complementariedad de las dos economías y los lazos históricos y de amistad que unen a sus pueblos”.
Definió como necesario continuar trabajando, desde el ámbito legislativo, en una agenda bilateral que procure “las grandes coincidencias” que se requieren para un mayor bienestar en las sociedades de ambas naciones.
Antes, el Presidente visitó el Capitolio, donde sostuvo encuentros privados con los líderes del Senado y de la Cámara de Representantes de este país.
Les aseguró que su administración procurará siempre “un diálogo respetuoso y constante con el Poder Legislativo estadunidense” en los asuntos de seguridad, comercio, migración, frontera y desarrollo económico.
En el Senado, Calderón conversó con el líder de la mayoría demócrata, Harry Reid, así como con el de la minoría republicana, Mitch McConnell.
En la Cámara de Representantes dialogó con Nancy Pelosi, su presidenta, así como con el líder demócrata Steny Hoyer.
Posteriormente acudió a la sede del Banco Mundial (BM), donde se entrevistó con su presidente, Robert Zollick, a quien expuso las acciones que buscan en México amortiguar los efectos de la crisis financiera internacional.
El responsable del BM reconoció la pertinencia de las medidas mexicanas contracíclicas y coincidió con Calderón en la importancia que en ésta tiene el impulso a la infraestructura.
Más tarde visitó la sede del Fondo Monetario Internacional (FMI), cuyo subdirector gerente, John Litsky, calificó como “oportuna” la respuesta de México a la crisis financiera mundial.
El mandatario le garantizó que en su gobierno el país no será ajeno a la restructuración del mercado regulatorio para las finanzas internacionales.
Calderón manifestó la relevancia que para México tiene la identificación de las fallas que derivaron en la adversa coyuntura mundial.




