Aspirantes a la dirigencia panista reflexionan que la incapacidad y el centralismo favorecieron su derrota electoral
Ricardo García Cervantes, José González Morfín y Humberto Aguilar, aspirantes a suceder a Germán Martínez en la presidencia nacional del PAN, quieren vacunar al partido contra la formación y fomento de las tribus políticas que sólo lo erosionan, a fin de sacar al partido de la llamada Onda Grupera.
En tanto, Francisco Ramírez Acuña, ex gobernador de Jalisco, y Carlos Medina Plascencia, ex gobernador de Guanajuato y dos veces perdedor en sus intentos por dirigir al panismo, se descartaron como candidatos a ocupar la vacante.
En entrevistas por separado, los tres senadores aceptan que diversos militantes del blanquiazul les han pedido convertirse en el líder nacional, pero ellos hablarán con compañeros y sondearán los consensos antes de tomar la decisión de buscar la dirigencia nacional, a partir de conocerse la convocatoria.
La derrota electoral del PAN, explica García Cervantes, muestra “la incapacidad del partido, no de Germán Martínez, sino del partido como institución, de disolver los proyectos personales y de grupo que han minado y que han erosionado el proyecto general, el proyecto institucional, el proyecto ideológico (...)”.
Para García Cervantes, la recomposición del partido “implica el reconocimiento de una realidad inocultable: nuestra derrota, que implica la decisión de muchos ciudadanos de no votar por nosotros y la decisión de muchos de votar contra nosotros, y cuando digo nosotros quiero ser también claro, no sólo el PAN en términos de cifras o de presencia en la arena política desde hace muchos años, sino el PAN como gobierno; es decir, del PAN gobernando”.
José González Morfín adelantó que “yo sí creo que esto, que alguien denominó en el PAN la Onda Grupera, nos está haciendo mucho daño. Yo sí creo que el PAN es un partido de ciudadanos y es un partido en donde cada panista vale por sí mismo y creo que recuperar esto debe ser una de las metas del próximo dirigente nacional.
“Estoy convencido que si logramos reanimar al partido y que cada panista en todo el país sepa que va a ser tomado en cuenta, los resultados los vamos a revertir (...) creo que el año que entra se presta para este proceso, porque habrá muchas elecciones de gobernador y muchas de ellas no gobernadas por el PAN y creo que es una oportunidad para que los liderazgos locales sepan que serán tomados en cuenta y que su voto y opinión lo tomará en cuenta el partido en todos los niveles”, resaltó.
González Morfín aclaró que si después de sopesar los consensos observa que otro de sus compañeros de partido tiene más apoyos, “en ese contexto yo me bajaría y diría hasta aquí llegué. No me parece que el momento sea para las divisiones”.
En tanto, Humberto Aguilar Coronado dijo que “se requiere rescatar el orgullo militante del PAN, la identidad del PAN y se requiere trabajar para rescatar la confianza de los ciudadanos que no nos la depositaron. Por supuesto que tiene que tener muy claro que dirigirá al partido del cual es emanado el Presidente”.
Admitió que, “sin duda”, el centralismo en la toma de decisiones que imperó en el partido “es uno de los factores por los cuales la militancia está molesta precisamente con la dirigencia nacional, con las dirigencias estatales, y sí, por supuesto se configura como uno de los factores que se sumaron a que el resultado electoral nos fuera adverso el 5 de julio.





