Los mandatarios Eugenio Hernández y Fidel Herrera coinciden en una apertura al capital privado en ciertas áreas de la paraestatal
Los gobernadores del PRI “no queremos que se venda Pemex, pero sí una apertura hacia el capital privado”, aseguró Eugenio Hernández, de Tamaulipas, quien de esta forma colocó a los mandatarios estatales de esa fuerza política cerca de la posición del gobierno federal y del PAN, pero sobre todo lejos de la línea ordenada por su partido.
Otro priista, Fidel Herrera, quien gobierna Veracruz, precisó que su partido insiste en que las labores de exploración y explotación del petróleo deben ser realizadas por el Estado, pues además es la materia de trabajo de un “jugador muy importante, que es el sindicato”.
Aclaró, empero, que al “analizar temas relacionados con el almacenamiento, que ya tiene participación de particulares, con transporte en tierra o con ductos, que es una invención del hombre en los últimos 30 o 40 años, es en donde podrían caber formas de asociación pública y privada”.
México no puede acotar las necesidades de inversión en todo el territorio, pero también hay urgencia de canalizar más dinero a Pemex, digo el gobernador tamaulipeco, Eugenio Hernández; entonces, continuó, es preciso abrirse a la participación del sector privado, sin privatizar ni vender a la petrolera.
Durante su participación en el foro Importancia del Sector Energético en el Desarrollo Nacional y Regional, como parte del debate que se desarrolla en el Senado sobre el futuro de Petróleos Mexicanos (Pemex), la posición de los priistas fue compartida por los gobernadores panistas Marco Antonio Adame, de Morelos, y Juan Manuel Oliva, de Guanajuato.
Éstos consideraron que la participación privada no está vetada y no significa privatizar la empresa.
El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, del PRD, aclaró su posición. “Yo no vine aquí a afirmar que no haya ningún tipo de actividad del sector privado. No vine aquí a argumentar que el sector privado deba ser excluido en toda la economía o algo así. No.
“Lo que yo vine a decir aquí es que no me parece que sea la solución al problema que hay en Pemex el que se introduzca una norma secundaria que le quita al Estado mexicano la exclusividad de las actividades de la industria petrolera”, precisó.
También perredista, el gobernador de Michoacán, Leonel Godoy, dijo estar en desacuerdo con el artículo cuarto de la iniciativa de reforma a la Ley Reglamentaria del Artículo 27 Constitucional, porque abre la refinación, la construcción de ductos y al almacenamiento de los hidrocarburos a la iniciativa privada, sostuvo, al grado de permitirle la propiedad de refinerías, ductos y almacenes.
Ebrard y Godoy refrendaron la visión de que la reforma a Pemex propuesta por Felipe Calderón es inconstitucional, pero mostraron estilos diferentes para expresar las críticas.
El gobernador de Michoacán comentó que desde 1985 el gobierno federal sumó errores que han llevado a la crisis de la petrolera y llamó la atención en que los especialistas en derecho aceptaron en este mismo debate que hay visos de inconstitucionalidad en la propuesta oficial de reforma.
“Como gobernadores, debemos dejar en claro que a nadie conviene aprobar normas que contravengan principios constitucionales. Debemos apoyar las medidas cuyo objetivo sea el fortalecimiento de nuestra empresa petrolera.”
Marcelo Ebrard, en tanto, señaló como principal culpable de la crisis de la petrolera al PAN.
Desde que este partido arribó al gobierno federal en 2000, con Vicente Fox, no ha sabido aprovechar los cuantiosos recursos provenientes de los altos precios del hidrocarburo, y no se puede pensar en una reforma a la paraestatal sin señalar a los verdaderos responsables de sus problemas internos, recalcó el jefe de gobierno capitalino.





