El Partido Revolucionario Institucional (PRI), 17 gobernadores y sus coordinadores parlamentarios evaluaron el proceso electoral del pasado 5 de julio.
Los mandatarios estatales manifestaron, por separado, que la presidenta nacional del PRI, Beatriz Paredes Rangel, se encuentra en condiciones de elegir su futuro político.
Puede quedarse al frente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de su partido para supervisar las elecciones de 2010 o, en su caso, coordinar los trabajos de la bancada priista en San Lázaro, a partir del primero de septiembre próximo.
A puerta cerrada y por espacio de más de tres horas, los mandatarios estatales, junto con su dirigencia, analizaron las razones el triunfo priista, que se debió —de acuerdo con su opinión— a la unidad y la cohesión interna.
Al cabo de la reunión y mediante un comunicado informaron: “Es un triunfo de todos los priistas, pero también implica un compromiso por no defraudar la confianza del electorado”.
En el cónclave priista, gobernadores y dirigentes opinaron que, de no existir la cláusula de sobrerrepresentación, los triunfos del tricolor en los distritos uninominales y la suma de la representación proporcional le hubieran dado mayoría absoluta en el Congreso.
Con los resultados finales del Instituto Federal Electoral (IFE) en la mano, se sabe que el PRI contará con 237 diputados y el PVEM, con 22.
Esto, argumentaron los priistas, “pone en el horizonte una posible alianza legislativa que tenga mayoría absoluta” en la Cámara de Diputados.
También se estableció que los gobernadores priistas “manifestaron su preocupación por los recortes presupuestales o que se difiera la entrega de los recursos que les corresponden, lo que está poniendo en riesgo obras estratégicas para el desarrollo de las entidades federativas”.
En entrevistas por separado, los gobernadores coincidieron en que Paredes Rangel está en posibilidad de elegir si se mantiene en el liderazgo de su instituto político o, en su caso, se proyecta como coordinadora de la bancada priista de la LXI legislatura.
El gobernador de Colima, Silverio Cavazos, señaló que en esta reunión no hubo jaloneos entre correligionarios.
Por el contrario, dijo, “fue de un análisis muy serio de los resultados y todos estamos muy contentos. Se hizo un reconocimiento al liderazgo de Beatriz Paredes, pero no se planteo en ningún momento el tema de su sustitución.
Lo de la coordinación es una decisión personal”.
Ney González, gobernador de Nayarit, afirmó que el próximo coordinador de la diputación priista deberá ser elegido por la mayoría de los diputados, ya que existe un proceso estatutario que se debe cumplir.
Jesús Murillo, secretario general del CEN del PRI, dijo que los gobernadores y la dirigencia de su partido están en la misma línea para trabajar y dar respuesta a las demandas de la sociedad.
El encuentro se llevó a cabo en la sede nacional de ese partido. Al mismo asistieron los mandatarios de Campeche, Jorge Carlos Hurtado; Coahuila, Humberto Moreira; Colima, Silverio Cavazos; Chihuahua, José Reyes Baeza; Durango, Ismael Hernández Deras; Hidalgo, Miguel Ángel Osorio Chong; Estado de México, Enrique Peña Nieto; Nayarit, Ney González; Nuevo León, Natividad González Parás; Oaxaca, Ulises Ruiz; Puebla, Mario Marín; Sinaloa, Jesús Aguilar Padilla; Sonora, Eduardo Bours; Tabasco, Andrés Granier; Tamaulipas, Eugenio Hernández; Veracruz, Fidel Herrera, y Yucatán, Ivonne Ortega. El único que no asistió fue Félix González, de Quintana Roo.
Asimismo, acudieron el coordinador en el Senado, Manlio Fabio Beltrones, y en la Cámara de Diputados, Emilio Gamboa.




