Los diputados del PAN y el PRI preparan un periodo extraordinario para aprobar los temas legislativos pendientes
Los diputados del PAN y el PRI preparan un periodo extraordinario para aprobar los temas legislativos pendientes, y no descartan avanzar en la discusión de la reforma energética.
Emilio Gamboa, coordinador del grupo parlamentario priista, informó que habrá periodo extraordinario para nombrar al contralor y a los consejeros del Instituto Federal Electoral (IFE).
A pregunta expresa, no descartó que en lo que resta de este periodo ordinario, que concluye el 30 de abril, avancen en la discusión de la iniciativa de reforma energética, enviada el 8 de abril por el ejecutivo federal al Senado. “La Comisión de Energía del Senado lleva mano y seremos respetuosos de lo que diga… El debate se va a ir dando de acuerdo con las prioridades por los temas que están clasificados”, indicó Gamboa Patrón.
De entrada, ayer en la sesión en la sede alterna, con la ausencia de los legisladores del Frente Amplio Progresista, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó las convocatorias para el proceso de selección de candidatos a ocupar cargos de contralor general y consejeros del Instituto Federal Electoral (IFE), con lo que se comprometieron abrir un periodo extraordinario.
Ante el atraso que hubo por la toma de las tribunas, el proceso para elegir al contralor del IFE durará ocho días, pues se prevé su nombramiento para el 30 de abril.
En tanto, en el Senado, Santiago Creel Miranda, presidente de la Mesa Directiva y coordinador de los panistas, aclaró que la iniciativa de reforma a Petróleos Mexicanos del presidente Felipe Calderón “ni se congela ni se retira”, y mostró la intención de su bancada de abrir un periodo extraordinario de sesiones.
Tanto en el PAN como en el Revolucionario Institucional y el Partido Verde, en Xicoténcatl, existe la convicción de que será necesario abrir un periodo extraordinario de sesiones, porque es preciso sacar reformas que se retrasaron por la toma de la tribuna, sobre todo en materia electoral y el cambio en el formato del Informe para que el presidente Felipe Calderón no esté obligado a asistir a San Lázaro el 1 de septiembre.




