Anuncian que entre 100 y 200 agentes causarán baja, debido a que no aprobaron un examen de confiabilidad
CHIHUAHUA.- La policía municipal de Ciudad Juárez se encuentra de nueva cuenta en una crisis interna, pues mientras los agentes anunciaron paros parciales, porque no les pagaron las horas extra prometidas, el presidente municial, José Reyes Ferriz, anunció que entre 100 y 200 elementos serán dados de baja, debido a que no acreditaron los exámenes de confiabilidad aplicados por la Procuraduría General de la República (PGR).
Los exámenes aplicados a los mil 400 elementos preventivos de esa ciudad fronteriza concluyeron hace tres semanas, pero los resultados no han sido entregados a la presidencia municipal. A pesar de ello, el alcalde reveló que la PGR le ha adelantado resultados, con el fin de que apresure la capacitación de los cadetes de la academia municipal, y la recomendación de que, además, lance otra convocatoria para reclutar a nuevos aspirantes.
Las pruebas de confiabilidad incluyeron exámenes físicos, sicométricos, del polígrafo, de conocimientos y toxicológicos.
Aunado a lo anterior, antes de ser aplicados los exámenes, cerca de 70 policías renunciaron a sus cargos para no ser sometidos a los mismos. Previamente, en marzo, seis elementos municipales fueron detenidos en posesión de mariguana y rifles de asalto AK-47, al inicio de la Operación Conjunta Chihuahua.
Apenas la semana pasada, otros dos elementos preventivos de Juárez fueron detenidos por militares, durante el cateo a una vivienda usada por narcotraficantes para almacenar droga, armas, maquinaria para empaquetar la droga y vehículos con reporte de robo.
Los agentes fueron sorprendidos cuando bebían cerveza y jugaban al póquer con los presuntos criminales, incluso portando aún uniformes, chalecos antibalas y su placa.
Paralelamente, Reyes Ferriz realizó cambios en la Secretaría de Seguridad Pública municipal y destituyó a Guillermo Prieto Quintana para dar paso al militar retirado Roberto Orduña Cruz, para meter orden en la corporación. Los cambios no han sido aceptados por los policías, quienes en varias ocasiones han amenazado con parar labores, al considerar excesiva la carga de trabajo y la militarización de la corporación.




