Alberto Cárdenas descarta renunciar; solicita a los gobiernos locales delinear programas de entrega
El secretario de Agricultura, Alberto Cárdenas, se comprometió ante legisladores federales a que durante los primeros días de febrero se empezarán a canalizar los 204 mil millones de pesos que en este año irán al campo mexicano.
“Es el momento —subrayó el funcionario— de cuanto antes firmar convenios (con los gobiernos de las entidades) para hacer que fluyan los recursos de manera ágil.”
En San Lázaro, en el marco de una comparecencia que no duró ni dos horas, en vista de que perredistas y priistas lo desconocieron como “interlocutor válido”, el titular de la Sagarpa apuntó que se trabaja con autoridades locales para que sean ellas las que determinen los programas que desean impulsar, producto por producto, cultivo por cultivo.
Al final, interrogado precisamente sobre el hecho de que diputados de varios partidos no acudieron a su presentación, comentó que respetaba mucho las opiniones de todos. “Nosotros tenemos la puerta siempre abierta, y entiendo yo de presiones. Vengo de otros cargos en donde las presiones siempre han estado a la orden del día. No me preocupan”. Ante diputados y senadores panistas y uno que otro priista, como Adolfo Toledo, Cárdenas Jiménez aseguró que no piensa renunciar a la Sagarpa ante las presiones de las organizaciones campesinas que están molestas por las reglas de operación de los programas para el campo.
Cárdenas Jiménez recalcó que la política agropecuaria de Felipe Calderón se centrará en los que menos tienen, en los que nunca han recibido apoyo oficial y lo merecen.
Aseguró que para los cultivos que se verán afectados por la apertura de fronteras se tiene proyectado invertir más de 21 mil millones de pesos. Insistió, no obstante, en que no debe reabrirse el Tratado de Libre Comercio para América del Norte, el TLCAN: “Lo que más le conviene a México es seguir para adelante. Hacer uso de los instrumentos que tiene el mismo tratado para cuando haya algún asunto delicado en algún sector”, enfatizó.
Luego de su comparecencia, el secretario de Agricultura descartó ante los medios que vaya a renunciar a su cargo y mucho menos por presiones “de unos cuantos”. Dijo que si siempre se dimitiera por estas presiones, “imagínese. No va por ahí”.




