Empresas como Chevron, BP y Petrobras tienen un plan de acción, y de negocios, ante el cambio climático
Para las principales empresas del mundo, el tema del cambio climático es abordado como una prioridad dentro de sus operaciones.
En el caso de Chevron, para realizar un manejo efectivo de sus emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), al mismo tiempo que se busca la expansión del negocio, se creó una estrategia mejor conocida como el Plan de Acción de Cambio Climático, que se divide en cuatro áreas.
Éstas son la reducción de emisiones de GEI e incremento en la eficiencia energética, la inversión en investigación, desarrollo y mejora de tecnologías, la búsqueda de oportunidades de negocios en tecnologías energéticas innovadoras, y el soporte económico a políticas y mecanismos que protegen al medio ambiente.
“El tema del cambio climático es complejo, está evolucionando en el presente y lo seguirá haciendo en los años por venir”, afirma la petrolera estadunidense en su sitio web, “Chevron cree que tomar pasos decisivos ahora para reducir las emisiones de GEI es lo correcto, y por eso actuamos desde 2001 al implementar nuestro Plan de Acción de Cambio Climático”.
En el caso de British Petroleum (BP), el punto de vista sobre el problema es que se apoyan las acciones precautorias sobre cambio climático, aunque se reconoce que existen aspectos científicos que siguen sujetos al debate por parte de los expertos y que aún no han sido probados por completo.
“Creemos que el cambio climático es un asunto de largo plazo, que necesita ser enfrentado a lo largo de los siguientes 50 años o más”, indica la empresa británica.
BP también afirma que tanto los gobiernos como las empresas deben trabajar en conjunto para crear políticas en las que el progreso económico, la seguridad energética y la reducción de emisiones puedan alcanzarse de forma simultánea.
En 2005 nació BP Alternative Energy, un negocio orientado a proveer soluciones de generación energética con bajas emisiones de carbono, mientras que en 2006 inició operaciones la división de biocombustibles, orientada hacia el sector del transporte.
Para la noruega Statoil, los retos climáticos han tomado un carácter cada vez más dramático, reconoce el presidente y director general Helge Lund.
Para esta empresa no existe duda de la relación entre la actividad humana y el aumento de la temperatura, y debido a ello ha emprendido acciones para encontrar esquemas que reduzcan sus emisiones de GEI a través de programas de eficiencia energética, fuentes renovables y captura de dióxido de carbono.
En el caso de Petrobras, se estableció un convenio con el Comité Empresarial Brasileño para el Desarrollo Sostenible, cuyo objetivo es la “formulación de un modelo nacional para la actuación empresarial en el cambio del clima”.
Durante su primera etapa, el convenio debe formalizar una base de datos para la toma de decisiones que incluya la caracterización técnica del problema, causas y consecuencias; así como una propuesta de acción para implementar los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL).
Sin mencionar fechas o plazos, la segunda etapa prevé el desarrollo de un proyecto piloto en la petrolera brasileña.




