Está en el penal de máxima seguridad de El Altiplano, en el Estado de México, perono por el plagio y asesinato de Silvia Vargas Escalera
Óscar Ortiz González, presunto integrante del grupo de plagiarios Los Rojos y ex chofer de la familia de Nelson Vargas, fue recluido en el penal de máxima seguridad El Altiplano, ubicado en Almoloya de Juárez, Estado de México.
Autoridades de la Procuraduría General de la República (PGR) informaron que el juez segundo de Distrito de Procesos Penales Federales le dictó auto de formal prisión en diciembre por los delitos de delincuencia organizada y secuestro.
Pero no es procesado por el plagio y asesinato de Silvia Vargas Escalera, sino por el secuestro de un comerciante de ropa ocurrido en julio en Texcoco, Estado de México.
El 26 de noviembre, Nelson Vargas señaló que Óscar Ortiz fue chofer de su familia y pertenecía a dicha organización delictiva.
Indicó que Ortiz, quien desde el inicio del secuestro de su hija señaló como posible sospechoso, estaba arraigado por la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, tras proporcionar información relevante.
Silvia Vargas fue secuestrada el 10 de septiembre de 2007. El 11 de diciembre de 2008, la PGR informó que estudios especializados de genética confirmaron que el cuerpo encontrado en un domicilio de la delegación Tlalpan era el de ella.
El martes pasado, en entrevista con Fernanda Familiar, de Grupo Imagen, el empresario relató que su esposa mantiene el trabajo coordinado con la policía para dar con el paradero de los responsables del secuestro y muerte de su hija.
Asimismo, confirmó que Óscar Ortiz González se encuentra en prisión por otro caso.
Un empresario y un ex funcionario público denunciaron que corporaciones policiacas protegen a bandas de plagiarios en Morelos.
El empresario inmobiliario Carlos Mora Álvarez aseguró que el domingo pasado logró evadir a unos hombres que intentaron secuestrarlo y que incluso detuvo a uno de ellos, pero que la policía lo dejó ir.
Por otra parte, un ex funcionario del ayuntamiento de Temixco, donde trabajaba como encargado de Asuntos Internos, contó que mientras investigaba a policías que no se presentaban a trabajar descubrió que éstos resguardaban en secreto una casa de seguridad.




