México y Estados Unidos firmaron ayer un acuerdo para detener el tráfico de armas en la frontera
Los gobiernos de México y Estados Unidos intentan cortar el poder de fuego de los cárteles de la droga. Esta semana se iniciará en la franja fronteriza entre ambos países la Operación Armas Cruzadas, para inhibir el tráfico de armamento.
El programa fue anunciado por la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional para Inmigración y Aduanas, Julie Myers, y representantes del gobierno mexicano en Houston, Texas.
Estadísticas de ambos gobiernos señalan que el tráfico de armas de alto poder ha generado en México, anualmente, alrededor de dos mil asesinatos en los que se incluyen oficiales de policía, jueces, periodistas y personal militar.
También se reconoce que más de 95 por ciento de las armas que llegan ilegalmente a México procede de Estados Unidos, y la mayoría están en manos de los cárteles de la droga. Por ello, se ha propuesto como parte del proyecto contra este ilícito sincronizar información de las corporaciones policíacas e inteligencia para identificar e interceptar el tráfico en la frontera.
En el acuerdo binacional se planteó como puntos clave el entrenamiento de agentes investigadores en la tema de exportación ilegal y técnicas para combatir el contrabando de armas.
También se acordó la creación de un grupo especializado para el combate de este delito y la conformación de un “grupo de trabajo virtual”, en el que se facilitará el intercambio de información respecto de la captura y detención de presuntos traficantes.
Entre los temas a destacar del acuerdo está la conformación de una “Celda de Inteligencia” en actos de violencia en la franja fronteriza de ambos países; se creará una base de datos que compilará información de blancos específicos (personas u organizaciones delictivas) a combatir en esta estrategia.




