Encuestados mantienen su aprobación a las medidas del Ejecutivo contra narcos; se eleva la sensación de inseguridad
BGC, Ulises Beltrán y Asociados
El asesinato del coordinador regional de la PFP y la violencia del narco son un severo golpe, no sólo a la capacidad operativa del gobierno, sino a la percepción de control de la situación, pero la población mantiene su aprobación de la forma como el gobierno combate al crimen.
Preocupación, temor e indignación marca el ánimo de la población respecto de la violencia del narcotráfico (Tabla 1). Se eleva la sensación de inseguridad, pero, sobre todo, la percepción de pérdida de control gubernamental sobre este problema. Sin embargo, prevalece la aprobación con la manera como el gobierno combate el narcotráfico y, comparado con los sexenios anteriores, se percibe a un gobierno que hace todo lo posible para enfrentarlo, según la encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior, levantada el 11 de mayo.
La reciente ola de violencia del crimen organizado afecta negativamente la percepción de seguridad. Los asesinatos a ganaderos en Guerrero, del hijo de El Chapo Guzmán y de diversos agentes policiacos, en especial el del coordinador regional de la PFP, Édgar Millán, provocan que en el lapso de medio mes se incremente el sentimiento de amenaza a la seguridad personal (pasa de 40% a 47%) y del país (sube de 50% a 59%). Con todo, no son los porcentajes más altos registrados en este sexenio. Las peores opiniones se registraron en la primera mitad de 2007 (Tabla 2).
Lentamente vuelve a extenderse la imagen de inseguridad generalizada. Aunque 54% piensa que es aguda en ciertos estados, 42% ya percibe que el problema se da en el país. 10 puntos más que en febrero. (Tabla 3).
Repunta la creencia de que el narcotráfico avanza. 49% piensa que ha aumentado más en relación con el sexenio pasado, el porcentaje más alto en lo que va de este gobierno. Ni qué decir de los ajustes de cuentas entre bandas del crimen organizado: 81% percibe más en esta administración (Tabla 4).
Pese a todo, el resurgimiento de violencia no afecta sustantivamente la evaluación general de la lucha contra el narco, el renglón mejor evaluado de la gestión de Felipe Calderón y uno de los pilares de su aceptación. Aunque desciende a su punto más bajo, un relevante 72% todavía está de acuerdo en mayor o menor medida con la manera como se combate al narcotráfico.
Este acuerdo parece sustentado en una percepción radicalmente distinta a la manera como se combatía al narco en el gobierno de Fox. Mientras que en el sexenio pasado se pensaba que al gobierno le faltaba algo por hacer, en el gobierno de Calderón prevalece entre la población la idea de que actúa en los límites de lo que puede hacer (Tabla 5).
En cambio, es preocupante el avance de la percepción de descontrol: por primera vez hay más personas que piensan que las cosas en el país se están saliendo del control del gobierno 47%, que las que piensan que tiene las riendas 41% .
En el caso del crimen organizado, baja sensiblemente el porcentaje de quienes piensan que la administración de Calderón cuenta con capacidad para mantener el control sobre ese problema: pasa de 65% a 50%, contra 45% que lo ve rebasado.



