La violencia generada por el crimen organizado en Chihuahua se cobró otras seis víctimas
La violencia generada por el crimen organizado en Chihuahua se cobró otras seis víctimas.
En el poblado de Palomas, que colinda con la entidad estadunidense de Nuevo México, cinco hombres fueron ejecutados cuando salían de un baile y abordaron su camioneta, dentro de la cual fueron acribillados por un comando armado que les disparó con fusiles de asalto AK-47.
Los hechos se registraron sobre la avenida 5 de Mayo, calle que une a Palomas con Columbus, Nuevo México, por lo que el cruce internacional fue cerrado.
De acuerdo con testigos, un vehículo se acercó a la camioneta donde iban los hoy muertos. Les dispararon al menos dos sicarios que bajaron para acribillarlos.
En Ciudad Juárez, pese a que el sábado se decretó la alerta roja por parte de la Policía Municipal, fue localizado en la avenida Del Charro el cuerpo de un hombre envuelto en una cobija, que tenía encima un mensaje presuntamente del cártel de Juárez.
El varón no ha sido identificado, pero se informó que tenía heridas ocasionadas por tortura.
En Guerrero, una persona fue asesinada en la comunidad de Tejoruco, municipio de San Marcos, sitio en el que el sábado se encontró a otras tres personas muertas dentro de un taxi.
Además, en la comunidad de Tecoyo, municipio de Alpoyeca, ubicado en la región Montaña, se asesinó a un hombre de 27 años mientras se preparaba para una carrera de caballos.
De acuerdo con el director de la Policía Ministerial del estado, Erit Montúfar Mendoza, el hoy occiso se encontraba arriba de su caballo —con el que participaría en la carrera— cuando se escucharon varios disparos.
Testigos aseguraron que el agresor fue el ex comandante de la policía comunitaria Manuel Romero Ibáñez. Sin embargo, el comisario del pueblo no pudo aprehenderlo, pues Romero se dio a la fuga. Poco después llegó al lugar un grupo de la Policía Ministerial que inició las pesquisas.



