Afirma Isabel Miranda de Wallace que aún espera saber dónde quedó su hijo, como fue con la joven Silvia
En su corazón no hay paz, pero nunca ha perdido la fe. Pese a que la señora María Isabel Miranda de Wallace no ha logrado encontrar a su hijo Alberto Wallace, está convencida de que el día menos esperado tendrá la fortuna de saber dónde está.
A diferencia de la familia Vargas Escalera, la señora Miranda de Wallace no ha podido cerrar ese ciclo de angustia y dolor, pero comparte la paz que ahora embarga a Silvia Escalera y a Nelson Vargas.
“Yo no pierdo la fe, le pido a Dios que ojalá un día pueda vivir esa paz y cerrar el ciclo de poderle dar cristiana sepultura a mi hijo. No pierdo la fe y estoy convencida de que en algún momento, en el que menos me lo espere, alguien va a decir dónde está mi hijo”, aseguró.
Entrevistada al término de la quinta misa del novenario de Silvia Vargas, en la parroquia Esperanza de María en la Resurrección del Señor, la señora María Isabel Miranda manifestó que la zozobra en la que vive por no saber nada de su hijo la motivó a estar en todo momento con la familia Vargas Escalera.
Dijo que entendía la angustia por la que pasan Silvia Escalera y el ex director de la Conade, y por ello puso su empeño en ayudar a que la sociedad apoyara a encontrar a Silvia Vargas viva o muerta, “porque me he involucrado mucho con ellos y me identifiqué con su dolor”.
Al concluir la homilía, la señora de Wallace esperó unos minutos para acercarse a la familia y reiterar que contaban con su apoyo. Le dio un abrazo a Silvia Escalera, luego a Nelson Vargas.
Por separado, confesó que en estos días de fiestas decembrinas la ausencia de Alberto Wallace le pesa más que nunca. “Cuando eres madre, pesa siempre, pero sin duda cuando se acercan fechas muy significativas, como la Navidad y el Año Nuevo, son cosas muy familiares y se agudiza el hueco de esa persona... pesa muchísimo”, relató.
A pregunta expresa sobre las afirmaciones del secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, respecto de que se avanza en el combate al crimen organizado, comentó que no se pueden echar las campanas a vuelo cuando siguen aumentando las ejecuciones.
“No podemos restarle mérito al gobierno federal; pero creo que mientras tengamos el índice de criminalidad que existe, mientras la gente siga con miedo en las calles y sigamos teniendo decapitados y muertos, no debemos decir siquiera que avanzamos”, aseveró.





