ASA contradice a Téllez y aclara que “todas las hipótesis son válidas” sobre el accidente en el que murió Mouriño
El secretario de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez, aseguró que en una semana más se podrá tener información clara y precisa de los últimos minutos de vuelo de la aeronave en que perdió la vida el secretario de Gobernación, Juan Camilio Mouriño.
Durante la tercera conferencia de prensa que ofrece en dos días para dar a conocer los avances de las investigaciones, Téllez informó que el dispositivo que contiene la grabación de las conversaciones en cabina entre el piloto y el copiloto (“caja anaranjada”) fue encontrada el miércoles en la zona de la tragedia y que, junto con la “caja negra” que contiene los datos del vuelo, serán analizadas en laboratorios de Washington, Estados Unidos.
El titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) dijo también que se busca credibilidad, independencia y experiencia en las investigaciones de las causas del accidente aéreo del avión de la Secretaría de Gobernación que se desplomó, el pasado martes, en Paseo de la Reforma y Periférico, y que dejó al menos 14 muertos.
Aclaró además que las cajas de información ya están en manos de la National Transportation Safety Board (NTSB) y de la Federal Aviation Administration (FAA); además de expertos de la Civil Aviation Authority del Reino Unido y de las empresas Laerjet, fabricantes de este tipo de aviones.
Téllez explicó que la NTSB es un organismo independiente del gobierno de Estados Unidos y en manos del Congreso de ese país y que ha realizado más de dos mil investigaciones al respecto.
Por su parte, Gilberto López Meyer, director general de Aeropuertos y Servicios Auxilares (ASA), explicó que hasta este momento “cualquier hipótesis puede ser válida” y agregó que las investigaciones y las imágenes del radar arrojan que el avión tenía plena normalidad en su maniobra de aproximación, pero que “pocos segundo antes del accidente algo sucedió que alteró sustancialmente las características de vuelo de la aeronave y eso condujo a la caída del mismo”.
“Si el avión se desplomó, si tuvo una barrena, si tuvo un problema de controles de vuelo, si tuvo problema equis, es precisamente lo que estamos investigando; pero ahí es hasta donde vamos...”
Con lo anterior, dijo que no se ha descartado la posibilidad de que una turbulencia hubiera cambiado las condiciones de vuelo del avión en el que murió Juan Camilo Mouriño.
El funcionario dijo que se han conformado seis grupos de trabajo para las investigaciones: factor humano, operaciones, mantenimiento, meteorología, medicina forense y tránsito aéreo.
En cuanto al equipo conformado para analizar el ipso humano, López Meyer sostuvo que se incluye el perfil síquico-físico de la tripulación, su capacitación, su ambiente laboral y familiar. El de operaciones recoge los datos sobre la trayectoria del vuelo, el manual de operación, el plan de vuelo y muestras del combustible con carga, balance y rendimiento.
En mantenimiento se seleccionan las piezas del avión accidentado que pudieron incidir en el problema y se analizan los registros. En el meteorológico se analizan tanto los pronósticos, como las condiciones reales que prevalecieron en ruta, origen y destino.
Los expertos en medicina forense analizan el ADN y las características toxicológicas de quienes viajaban en la nave y, en tránsito aéreo se investigan todas la conversaciones y funcionamiento de radares y equipos, entre otros.
Alrededor de 15 expertos en accidentes aéreos, tanto de Estados Unidos como de Europa, apoyan a los investigadores mexicanos de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) en las indagaciones sobre las causas del accidente del avión Learjet 45 de Gobernación.
De acuerdo con la SCT, se encuentra en México Joseph Seder, quien es el investigador principal en accidentes aéreos del National Transportation Safety Board y encabeza un equipo de cuatro especialistas más.
Asimismo, la empresa Learjet envió a cinco técnicos, dos ingenieros, un piloto de pruebas, un investigador de accidentes y un especialista más que comanda al equipo.
También están presentes tres especialistas de la Federal Aviation Administration (FAA) de Estados Unidos. La noche del miércoles pasado también llegaron a México tres expertos de Air Accidental Branch, de la Civil Aviation Authority del Reino Unido.
El sitio del impacto del avión en el que viajaba el secretario de Gobernación fue cubierto casi en su totalidad con lonas para impedir la visibilidad hacia donde quedan aún los autos que se incendiaron.
Los restos revueltos por los bomberos y peritos desde la noche del martes están aislados. Se requiere subir a las azoteas de edificios contiguos para observar parcialmente el área de la conflagración.
La zona verde que hay entre el Periférico y la ciclopista fue convertida por el Ejército en un campamento.
Los peritos de la FFA y del NTSB de Estados Unidos llegaron poco antes de las 08:00 horas al sitio para comenzar la búsqueda de pistas que determinen las causas del desplome de la nave.
Menos curiosos acuden al sitio en busca de fotografiar los restos de los autos y del avión, y en el altar en memoria de quienes fallecieron en el avionazo, instalado por vecinos de la colonia Molino del Rey en la calle Pedregal, las veladoras siguen consumiéndose.





