Informe del Gabinete de Seguridad entregado a la Presidencia sostiene que la actividad genera más de 22.4 millones de dólares al año
Los cárteles de la droga que operan en México se abastecen de armas, de alto poder de fuego, a través del “tráfico hormiga” y las armerías de Estados Unidos continúan siendo las principales proveedoras de los sicarios mexicanos.
Esta actividad genera un mínimo de ganancias, en promedio anual, de 22 millones 415 mil 200 dólares.
Un informe entregado a la Presidencia de la República el pasado 27 de noviembre detalla que en los últimos 21 meses se han detectado cuatro rutas principales para el tráfico de material bélico a nuestro país.
En el documento denominado Tráfico de Armas México-USA elaborado conjuntamente por la Procuraduría General de la República (PGR), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Secretaría de la Marina (Semar), la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y Gobernación— detalla que a pesar de la seguridad fronteriza, los delincuentes han utilizado 19 puntos aduanales para esta actividad ilícita.
Además, señala el documento, han logrado crear nuevas rutas para esta operación, por ejemplo “en Chihuahua hay cuatro cruces formales y 300 brechas que cruzan la frontera entre Ojinaga y Ciudad Juárez.
“Las armas se pasan de los Estados Unidos ocultas en vehículos terrestres, en las llantas de refacción, respaldo de asientos, oquedades fabricadas en las carrocerías; la introducción (de armas) se verifica a modo de ‘operación hormiga’ y no en grandes cantidades a la vez.”
Durante el análisis de los aseguramientos de armas de fuego y municiones, realizado durante la presente administración, se establece que la organización delictiva identificadas como cártel del Golfo, liderado por Heriberto Lazcano Lazcano, alias El Lazca, es la que registra mayor influencia y actividad en el tráfico de armas.
“A esta organización se le ha asegurado el mayor número de armas de fuego y de características especiales por su versatilidad, potencialidad lesiva, alcance, penetración y volumen de fuego.
“Destacan las armas tipo cohetes antitanque de los tipos M72 y AT-4, lanzacohetes RPG-7, lanzagranadas MGL calibre .37 milímetros; aditamentos lanzagranadas calibres 37 y 40 milímetros; granadas de 37 y 40 milímetros, granadas de fragmentación, fusiles Barret calibre .50.
“Así como armas de fuego de nueva generación como la subametralladora y la pistola FN Herstal, de fabricación belga, importada por Estados Unidos , calibre 5.7x28 mm, conocida como Five-Seven y que por sus características técnicas, así como por las cualidades de su munición, subsónica, trazadora y de penetración es capaz de traspasar los blindajes de keblar y crisat. Es llamada también Matapolicías, detalla el documento.
En segundo lugar, en cuanto al aseguramiento de armas de fuego convencionales y de características especiales, se ubica al cártel de Tijuana.
A las células operativas de esta organización,“cuya presencia es cada vez menor” a causa de la detención de sus principales dirigentes, se les han asegurado: fusiles Barret, lanzacohetes y subametralladoras FN Herstal, calibre 5.7x28.
La organización liderada por Joaquín El Chapo Guzmán e Ismael El Mayo Zambada, el cártel de Sinaloa o del Pacífico, se ubica en la tercera posición de tráfico de armas.
El informe federal señala que esta organización tiene una “presencia significativa” en el territorio nacional.
A los integrantes de este cártel se les han asegurado armas cortas y fusiles de asalto de características convencionales y, excepcionalmente, se les han asegurado lanzagranadas y granadas de calibre .37 milímetros.
Sobre el número de armas que podrían ingresar a nuestro país de manera ilegal y que se encuentran en manos de los cárteles de la droga, el documento señala que “no se tiene un dato preciso, ya que sólo se detectan cuando se efectúan acciones legales sobre su trasiego, posesión, acopio o portación en flagrancia, o cuando son usadas en algún enfrentamiento o ejecución.
“Normalmente las personas detenidas con armas, sistemáticamente se niegan a rendir declaración o refieren desconocer que las armas las traían consigo o simplemente que se las dieron, desconociendo su origen.
“Los aseguramientos más significativos se realizan en el país a resultado de enfrentamientos entre grupos antagónicos, cateos o hallazgos”.
Sin embargo, el valor de cada arma, en el mercado ilegal, fluctúa en función de la oferta y la demanda, la cual puede encontrarse en un rango de 800 a dos mil dólares, considerando adicionalmente la antigüedad, estado de conservación, marca, modelo y versión del artefacto bélico.





