Los gobernadores respaldaron el plan presentado por el Ejecutivo para hacerle frente al adverso panorama económico internacional y alabaronla decisión de congelar el precio de la gasolina
Será la intervención del gobierno y no las fuerzas del libre mercado lo que generará confianza entre la población y reencauzará la economía ante la crisis financiera internacional que golpea a México, planteó ayer Natividad González Parás, mandatario de Nuevo León y presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago).
Durante la presentación del Acuerdo Nacional en Favor de la Economía Familiar y el Empleo, González Parás expuso que “en las crisis de este tipo, como sucedió en la gran crisis de 1929, son los Estados, más que los mercados, quienes juegan un rol crucial, porque con inteligencia los Estados nacionales, que representan políticamente a la sociedad, deben ejercer su liderazgo de tomar medidas oportunas y de generar confianza”.
El gobernador de Nuevo León también advirtió que no debe minimizarse la magnitud de la crisis financiera internacional, además de que se tiene que tomar en cuenta que a raíz de ésta se han cancelado proyectos productivos, se han hecho ajustes en las empresas y se ha reducido la creación de empleos.
Como ejemplo puso el caso de Nuevo León, donde hasta hace poco el Sistema Nacional de Empleo atendía en promedio entre 150 y 200 personas al día, cifra que se disparó el pasado martes, cuando mil 700 personas solicitaron la asistencia de ese programa.
El gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, dijo en entrevista que valora la decisión de congelar el precio de la gasolina como parte de dicho Acuerdo Nacional, pues esa medida detendrá una espiral inflacionaria.
Pero señaló que espera que el impuesto a ese combustible que originalmente se destina a los estados se les compense ahora de otra forma.
Fidel Herrera Beltrán, gobernador de Veracruz, reconoció a su vez que las medidas anunciadas por Felipe Calderón, para ser efectivas, dependerán de su aplicación por las administraciones estatales.
Consideró que es adecuado usar las reservas del Sistema de Pensiones para reactivar la economía, y propuso que el Congreso de la Unión tenga un periodo extraordinario para modificar las reglas de operación de los programas sociales y del campo, para hacerlos más eficientes.
Para el gobernador de Aguascalientes, Luis Armando Reynoso, del Acuerdo es destacable la medida de congelar el precio de la gasolina pues “estaba incidiendo en la calidad de vida de los mexicanos”.
Mientras que Leonel Godoy, mandatario de Michoacán, expuso que se trata de una “decisión oportuna, porque lo peor que podemos hacer es quedarnos con los brazos cruzados”.
Destacó que también hará falta que en los estados se instauren programas similares para proteger el empleo y la planta productiva, pero también para fomentar el desarrollo del campo.
El presidente del Senado, el panista Gustavo Madero, expuso que la crisis financiera es una oportunidad para analizar las razones por las que el crecimiento del PIB ha sido tan limitado en México en los últimos 50 años, en promedio 1.9 por ciento anual.
“Otros países han tenido undesempeño muy superior, del doble o del triple. Esto nos arroja una pregunta fundamental: ¿Qué cambio requerimos para crecer más y, sobre todo, con mayor inclusión social?”, expuso el legislador.
“Debemos revisar aquellos factores inhibidores estructurales de nuestro desarrollo”, continuó.
Habló también del debate acerca de qué tanta intervención del Estado en la economía es recomendable, y destacó que aunque la sobrerregulación no es conveniente, tampoco es recomendable el extremo contrario en el que se cayó en los últimos años, pues la ausencia del Estado en la regulación de la economía generódesequilibrios.
“Hay que tener tanto Estado como sea necesario y tanta sociedad como sea posible”, planteó.
Asimismo, llamó a todos los actores del país a enfrentar los efectos de la crisis económica mundial más allá de banderas ideológicas y partidistas.
Durante la presentación del Acuerdo intervino también el presidente de la Cámara de Diputados, César Duarte, quien recalcó que el Estado mexicano “no está exento de responsabilidades ni puede dejarle las cosas al libre mercado”.
Expuso además que el Presupuesto de Egresos para 2009 “cuenta con virtudes para fomentar el empleo, la inversión, el desarrollo de las regiones del país y apuntalar la economía de las familias mexicanas, en particular las más pobres”.
Duarte garantizo que los diputados estarán atentos al uso correcto del presupuesto, y destacó que el Congreso hará observaciones cuando “no se cumpla con las expectativas de transparencia, oportunidad, equidad, suficiencia y, sobre todo, de justicia social a los que tales programas deben ceñirse”.




