Pretender que estados se alíen con Pemex para extraer crudo es inviable, porque implica cambiar la Constitución, acota el senador
El presidente de la Comisión de Energía del Senado de la República, el priista Francisco Labastida Ochoa, aseguró que el Revolucionario Institucional rechaza la propuesta de algunos de sus gobernadores para que sus estados se asocien con Pemex para extraer crudo, pues ello prende un “foco de división en el país”.
En entrevista, Labastida Ochoa también hizo frente a la acusación de Andrés Manuel López Obrador, de que en el Senado de la República se prepara una alianza entre el PRI y el PAN para dar presunto albazo en la reforma petrolera, por lo cual llamó a sus seguidores a prepararse para la movilización.
“¿En qué tono quieren que se los diga? ¿En do-re-mi-fa-sol-la-si? No habrá privatización y jamás ningún legislador ha tenido plan alguno de privatización de Petróleos Mexicanos. En el Senado no hay ni habrá ningún tipo de albazo. Insistir en el albazo y la privatización responde más a un interés político que a un riesgo real”, destacó el hombre que conduce el proceso legislativo para transformar Pemex.
Labastida Ochoa también aclaró que a la Comisión de Energía no le servirá de nada una consulta popular donde se pregunte si debe o no privatizarse Pemex, porque “nadie ha planteado eso, así que no tendría caso”.
Precisó, empero, que sería interesante que en la consulta del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, sobre el destino de Pemex las preguntas se concentraran en temas como la renta petrolera y sus opciones; la autonomía de gestión y sus tiempos; el mejor uso de los excedentes petroleros o las fórmulas para replantear el régimen financiero de la paraestatal, pues esos temas sí resultan de utilidad para los legisladores.
Francisco Labastida hizo precisiones a información sobre presuntos consensos en el priismo para que se acepte la propuesta de algunos de sus gobernadores, como Fidel Herrera, de Veracruz, para que los estados puedan invertir en Pemex en áreas como la exploración.
El senador aseguró que ese punto es inviable, porque implica cambiar la Constitución Política Mexicana, ya que la tarea de extracción del crudo es exclusiva del Estado, como ente federal.
Adelantó, empero, que avanza la propuesta para que empresas regionales o locales puedan respaldar la labor de Pemex en las áreas permitidas.
Horas antes, en conferencia de prensa, el vicecoordinador de los senadores del PRD, Ricardo Monreal, aseguró estar preparado para volver a tomar la tribuna del Senado, como lo hizo el pasado 10 de abril, en caso de que el PAN y el PRI pretendan un albazo en la reforma petrolera.
Adelantó, incluso, que varios de sus compañeros de bancada están dispuestos a emprender la resistencia civil pacífica nuevamente para evitar el albazo, hasta comentó que no le importa que le vuelvan a descontar su dieta, porque eso “es basura”, aunque no especificó si la basura es su dieta o el descuento.
Inquirido sobre esa declaración de Monreal, Francisco Labastida consideró que el PRD no tiene motivo alguno para volver a tomar la tribuna, pues nadie va a privatizar Pemex ni nadie va a dar un albazo.
De acuerdo con el Diccionario de la Real Academia Española, albazo es una acción de guerra emprendida al amanecer; era una acción para sorprender al enemigo en un combate; en el caso del Senado la discusión sobre la reforma de Pemex lleva formalmente tres meses, pero se habla de ella desde hace un año 10 meses.




