La Comisión Permanente apoya al gobierno por rechazar las condiciones de senadores estadunidenses
Con el voto unánime de las ocho fuerzas políticas del país, el Congreso de la Unión respaldó al Ejecutivo federal en su rechazo a cualquier tipo de condicionamiento de Estados Unidos para apoyar la lucha bilateral contra el crimen organizado.
Pero además, el Poder Legislativo ordenó a sus integrantes promover un grupo de trabajo bilateral permanente con sus pares de Estados Unidos, a fin de diseñar una estrategia que en verdad impulse una cooperación entre ambas naciones contra la delincuencia organizada.
Las fuerzas políticas rechazaron cualquier estrategia que no corresponda a la responsabilidad de ambos países y se pronunciaron por diseñar un plan de trabajo sin condiciones y con el reconocimiento de igualdad por ambas partes.
Los condicionantes, insistieron, constituyen “un obstáculo insalvable” para los representantes constitucionales del pueblo mexicano.
Los legisladores federales de todos los partidos políticos unieron los exhortos que tenían preparados para construir un pronunciamiento único, el cual fue leído por el perredista José Guadarrama.
La posición asumida por el pleno de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión consiste de dos pronunciamientos y un exhorto.
“La Comisión Permanente del Honorable Congreso de la Unión expresa su beneplácito ante el anuncio hecho por la Secretaría de Relaciones Exteriores en el sentido de que el gobierno federal no aceptará condicionamiento alguno a cambio de la ayuda que discuta el Congreso de los Estados Unidos en el marco de la aprobación de la estrategia de cooperación, denominada Iniciativa Mérida”, plantea el primero.
El Legislativo “reitera su rechazo a cualquier estrategia de cooperación bilateral que no reconozca la responsabilidad de ambos países en la atención de las diversas problemáticas inherentes al combate al narcotráfico, y se pronuncia en favor de diseñar una estrategia conjunta sin condicionamientos y con base en el reconocimiento de la igualdad y la corresponsabilidad entre ambos países”.
Y exhorta a “los legisladores integrantes de la delegación mexicana que asistirá a la XLVII Reunión Interparlamentaria México-Estados Unidos, a desarrollarse los próximos 7 y 8 de junio en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, a que promuevan ante sus contrapartes un marco de cooperación con nuestro país fincado en la responsabilidad compartida en la toma de decisiones coordinadas y en el respeto a la soberanía de ambas naciones.
“Para tales efectos se propone a la delegación mexicana que asistirá a la reunión interparlamentaria con Estados Unidos promover la instauración de un grupo de trabajo bilateral entre el Congreso Mexicano y el Congreso de Estados Unidos, a efecto de evaluar y discutir desde la perspectiva parlamentaria la estrategia de cooperación bilateral contra la delincuencia organizada”, precisa.
El plan Mérida, argumentó el panista Gustavo Madero, ha enfrentado un sinnúmero de tropiezos, por el intento de incluir una serie de condicionamientos que son inaceptables.
“Y creo que debe ser una señal que debemos de mandar, de manera unívoca, conjunta, fuerte y determinada, porque las bondades que tiene la Iniciativa Mérida, no son el apoyo material, sino es la señal de corresponsabilidad”, aseveró.





