Al arrancar la discusión sobre Pemex, el PAN descalificó a los “populistas” que se oponen a los cambios
Dos visiones se enfrentaron en el primer día del debate sobre las reformas a Pemex, organizado por el Senado: los cuestionamientos a un “populismo”, que promueve un “falso nacionalismo”, y el rechazo a la inversión privada por considerarla “inconstitucional”.
Fue un debate de más de siete horas, el primero de 23 que aprobó el Senado. Germán Martínez Cázares, presidente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), arrancó la discusión, y de inmediato, en un mensaje directo a Andrés Manuel López Obrador, pero sin mencionarlo por su nombre, calificó de “populistas” a los que se oponen a las iniciativas de reforma energética que el 8 de abril envió el presidente Felipe Calderón al Senado.
Lo acusó de ser “un falso nacionalista”, de promover “un resentimiento por la derrota del 2006”, y de utilizar a Petróleos Mexicanos (Pemex), como “rehén y botín” de sus intereses políticos personales.
“Las demagogias nacionalistas generan aplausos en el Zócalo, pero no logran alterar las reglas de la aritmética: uno de cada tres pesos que gastan los tres niveles de gobierno proviene de los ingresos derivados del petróleo”, aseveró el presidente nacional del blanquiazul.
En su turno, tercero en lista de ponentes, Cuauhtémoc Cárdenas, fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), fue cuidadoso en no responder a las alusiones en contra de López Obrador, pero esto no le impidió calificar de “inconstitucional” la propuesta del Ejecutivo federal.
“El artículo cuarto que se propone en esta iniciativa en la del presidente Felipe Calderón, de aprobarse, abrirá el paso franco para la violación de la Constitución”, afirmó enfático.
Por lo que planteó que el gobierno federal “se quiere pasar de listo”, toda vez que si bien en sus iniciativas “no propone reformar la Constitución. Sin alterar su texto, se alienta y se esta dispuesto a permitir su violación, y esto, planteado por el Ejecutivo y expresado por sus representantes en este foro, resulta todavía más grave que reformarla”.
Cárdenas Solórzano también cuestionó la actuación de la Secretaría de Energía (Sener), toda vez que dijo “asusta a los mexicanos presentando un diagnóstico falaz y catastrófico”.
Además, manifestó que “carecen de solidez” las razones que el Ejecutivo federal da para “admitir dineros de inversionistas privados”, ya que no dimensionan la capacidad de ejecución de la que supuestamente carece la empresa paraestatal.
Ya de nuevo con el micrófono, Germán Martínez calificó de “populistas, teólogos y pontífices del petróleo” a los que utilizan al recurso “como rehén y botín”, de intereses políticos, en clara referencia a Andrés Manuel López Obrador.
En su segunda intervención, el líder de Acción Nacional respondió a las críticas que Cuauhtémoc Cárdenas lanzó en contra de “los contratos de riesgo” con una cita a la reforma energética que promovió su padre, el general Lázaro Cárdenas, en 1940.
“Aquí tengo en mi mano la iniciativa que presentó el presidente Lázaro Cárdenas, cuando se prohibieron las concesiones. Voy a leer literalmente: ‘no implica que la nación abandone la posibilidad de admitir la colaboración de la iniciativa privada, sino que esa colaboración deberá realizarse en el futuro dentro de las formas jurídicas diversas a la concesión’”, citó.
Cárdenas Solórzano respondió que en la expropiación de 1938 “había carencias de carácter técnico y profesional en la industria petrolera”, y esa fue la razón, justificó, por la que quedó abierta la posibilidad de que particulares invirtieran en Pemex.
Al final, Germán Martínez dio la bienvenida al “nacionalismo” del líder moral del PRD.
“Quiero aprovechar el conocimiento que usted tiene del tema, ingeniero Cárdenas, el nacionalismo con el que usted se dirige en el tema y nuestro reconocimiento desde Acción Nacional”, expresó antes de partir.




