Llegó a categoría dos tras golpear Centroamérica
CANCÚN.— Luego de ocasionar pérdidas humanas y materiales a su paso por El Salvador, el huracán Ida apenas le dio un rozón a la península de Yucatán, y anoche el gobierno de Quintana Roo redujo la alerta de rojo a naranja debido a que el meteoro se alejaba de territorio mexicano, con destino a Estados Unidos.
Ida alcanzó la categoría dos en la escala Saffir-Simpson durante su avance por el canal de Yucatán, donde bordeó a 50 kilómetros de distancia la costa norte de Quintana Roo, en la que se asientan los principales destinos turísticos del caribe mexicano, como Cancún, Cozumel, Isla Mujeres y la Riviera Maya.
El huracán dejó abundantes lluvias en territorio quintanarroense, pero sin provocar daños mayores. Las autoridades estatales anunciaron saldo blanco y las actividades se desarrollaron ya con normalidad por la tarde-noche en la entidad.
A las nueve de la noche de ayer, Ida se ubicaba a 270 kilómetros al norte de Isla Mujeres, con vientos de 165 kilómetros por hora y rachas de 205 kilómetros por hora. Los pronósticos indican que podría fortalecerse a medida que se interne en el Golfo de México, lo que ampliaría sus bandas de nubosidad con fuertes lluvias, razón por la cual se mantiene la alerta.
La dirección de Protección Civil municipal destacó que aunque el meteoro ya no representa peligro para Cancún, mantiene activos los diez refugios que habilitó desde el viernes pasado, a los que nadie ha recurrido.
El gobernador de Quintana Roo, Félix González Canto, dijo que el ojo del huracán se ubicaba a la una y media de la tarde sobre la línea costera del norte del estado, sin tocar tierra ni las zonas de alto riesgo.
No obstante, subrayó que se debe mantener la alerta para los municipios de Benito Juárez-Cancún, Isla Mujeres y Lázaro Cárdenas, ante el pronóstico de abundantes lluvias.
Confirmó que fueron evacuados los aproximadamente dos mil 500 habitantes de la isla de Holbox, en el municipio de Lázaro Cárdenas, porque fue el punto más cercano al ojo del huracán.
González Canto informó que no hubo impacto negativo para la actividad turística y que no se necesitó desalojar a los 50 mil turistas que visitan el norte de la entidad. También puntualizó que no hay motivo para la suspensión de clases.
Ida no afectó los trabajos de recuperación de playas que se realizan en el norte de Quintana Roo, en concreto en Cancún, agregó el mandatario estatal, y “el oleaje sólo aceleró el proceso de conformación de la arena”.
Puntualizó que las obras se reanudarán en cuanto retorne la draga que extraía la arena y que se movilizó a un lugar más seguro, es decir, a costas del estado de Veracruz.




