Las autoridades capitalinas no descartan que los lugares públicos de la ciudad sean blanco de nuevos atentados
A partir de hoy, y después del bombazo en la Zona Rosa, la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSP-DF) desplegará un grupo especial para vigilar los 14 accesos terrestres que llevaban al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
La Unidad de Protección Ciudadana (UPC) está integrada por 400 elementos especializados en el manejo de explosivos y control de crisis; 300 de estos policías son recientemente egresados de la Academia de Policía del DF, entrenados con todo rigor por el grupo Fuerza de Tarea, y los otros cien, son agentes probados en el campo.
De acuerdo con un informe obtenido por Excélsior, el nuevo equipo de élite de la policía de la Ciudad de México estará bajo el mando del subsecretario Luis Rosales Gamboa y entre el equipo que se le asignó para la tarea están 25 videocámaras y 25 lectores de placas para detectar autos robados.
La principal coordinación que tendrá la UPC será con la Policía Federal, que se encargarán de redoblar la vigilancia dentro de las instalaciones de la terminal aérea, según el documento de la policía de la Ciudad de México.
Como parte de las medidas emergentes que se tomaron a partir del estallido de un artefacto sobre avenida Chapultepec, la entrada a las instalaciones del gobierno local se han hecho más rigurosas y se mantiene una estrecha coordinación con el gobierno federal, para atender cualquier emergencia.
El gobierno del DF está desplegando toda su capacidad, por lo cual ha desplazado células de agentes en puntos estratégicos de la ciudad para atender cualquier emergencia; incrementó el tiempo de vigilancia a través de los helicópteros que vuelan sobre la ciudad; en tierra, cuerpos de emergencia están distribuidos en todo el territorio capitalino y se mantiene una especial vigilancia a escuelas, hospitales, centros comerciales, terminales de autobuses, puntos importantes y desde hoy martes fundamentalmente en los 14 accesos que conducen a la terminal.
En una tarjeta informativa de las autoridades capitalinas se menciona que a pesar de que aún no se puede establecer de manera contundente el origen de las acciones que se presentan en la actual coyuntura, los recientes golpes, tanto a la delincuencia organizada, como el avance en las investigaciones en torno a los autodenominados “grupos revolucionarios”, son factores a considerar para determinar la autoría de los mensajes cifrados en estas acciones que obedecen en estos momentos, más a aspectos sicológicos que posibles actividades beligerantes de uno u otro grupo, lo que para efectos de la atención que debe dar el Estado, mantienen su condición de grupos armados.
De ser el primero continúa la tarjeta informativa la delincuencia organizada se estaría manifestando con nuevas formas y actos violentos, como las explosiones y presumibles atentados contra instalaciones públicas del Gobierno Distrito Federal, además de la continuación de ejecuciones en contra de servidores públicos encargados de combatirla.
De confirmarse esta hipótesis, apunta el análisis policiaco, no se descarta que en el futuro inmediato se llegara a registrar la detonación de algún artefacto explosivo en los lugares públicos como restaurantes, centros nocturnos o discotecas, que frecuentan tanto funcionarios de los diferentes niveles de gobierno como los propios miembros de la delincuencia organizada.




