Quienes lo conocen afirman que hace 20 años Chano Alba no era nadie
>Quienes lo conocen afirman que hace 20 años Chano Alba no era nadie. “Con el paso del tiempo se encumbró como uno de los caciques más respetado y odiado de Petatlán, Guerrero”. A sus más de 60 años tiene seis hijos reconocidos oficialmente y otros tantos “de temporal”, como él mismo ha dicho.
Tiene varios atentados en su contra y de todos ha salido indemne, aseguran en Petatlán.
Priista de cepa, amigo íntimo, siempre orgulloso, de Rubén Figueroa Alcocer y de Ángel Aguirre Rivero, otrora gobernadores del tricolor en su tierra, Alba Álvarez posee muchos ranchos y fincas en la Costa Gran Grande guerrerense.
Ganadero consumado, presuntamente tiene vínculos estrechos con el tráfico ilegal de maderas de la sierra… y también con el narcotráfico.
Por su signo partidista, suele hablar mal de Zeferino Torreblanca, el hoy mandatario de Guerrero. “Por las buenas, Chano ofrece amistad, ayuda a todos y lo da de corazón. Que no le caigas mal o le traiciones, porque no sólo tu vida, sino la de toda tu familia está en grave peligro”, sostienen vecinos de Petatlán. “Muchos han tenido que dejar sus tierras por eso”, comentan.
Quien fuera munícipe de 1993 a 1996, también se le ha querido relacionar con el asesinato de la defensora de los derechos Humanos y abogada Digna Ochoa —ultimada hace siete años de dos tiros en la Costa Grande de Guerrero—, también es y ha sido responsable de la Unión Regional Ganadera de esa entidad.
Dicen algunos de los más de 50 mil pobladores de Petatlán que de ésta también saldrá Chano. Que más les vale que le regresen a su hija Ana Karen sana y salva, porque sus enemigos “no se la van a acabar”, opinan residentes del lugar que prefieren guardar el anonimato.





