Intelectuales de izquierda entregaron ayer al FAP la Propuesta Ciudadana de Reforma Energética
Petróleos Mexicanos es autofinanciable y no requiere capital privado para su modernización, “ni contratos discrecionales con entes particulares—, inciertos e interpretables ni de riesgo ni de servicios múltiples, ni de desempeño, ni incentivados sin acotamiento alguno”, plantea la Propuesta Ciudadana de Reforma Energética, presentada por un grupo de intelectuales de izquierda.
Según el proyecto, firmado por un centenar de integrantes de este sector de izquierda, y que fue entregado ayer a los coordinadores parlamentarios del Frente Amplio Progresista (FAP) integrado por PRD, Convergencia y PT—, para “salvar” a Pemex sólo basta reinvertir sus ganancias en lugar de entregarlas a Hacienda, por lo que se propone, también, dejar para otro momento la exploración del hidrocarburo en aguas profundas .
“Se requiere un Pemex fuerte, pleno en el ejercicio de sus facultades constitucionales, sin ceder a la iniciativa privada sus áreas de exclusividad, autónomo en el manejo de sus recursos y de sus acciones, con un régimen fiscal no confiscatorio, equitativo y justo para el buen desempeño de sus funciones.
“Sin la transferencia de la renta petrolera, con la reorientación de los contratos llave en mano, que inclinan la balanza a favor de los grandes consorcios internacionales dueños del dinero, hacia los contratos cost plus y con la abolición definitiva de los Pidiriegas”, establece la propuesta.
Los ciudadanos firmantes de la iniciativa, en su mayoría simpatizantes del PRD, integrantes del “gabinete legítimo” de López Obrador o de origen priista, como Manuel Camacho Solís, Víctor Flores Olea, Enrique González Pedrero, Porfirio Muñoz Ledo, Assa Cristina Laurel, Claudia Sheinbaum e Ifigenia Martínez, señalan que los recursos que obtiene Pemex deben usarse de manera íntegra para la exploración, explotación e investigación en materia petrolífera.
Sin embargo, la propia iniciativa admite sus limitaciones, pues apunta que sin una reforma fiscal integral, Pemex no podría capitalizarse, tal como está planteado en las propuestas de reformas a la Ley Reglamentaria del Artículo 27 constitucional, para una nueva ley orgánica de la paraestatal, de reformas al artículo 33, y de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, presentadas ayer.
Asimismo, la iniciativa no contiene un proyecto para explorar los yacimientos de hidrocarburos en aguas profundas y deja para otro “momento” tal posibilidad, aunque reconoce que por lo pronto, se pueden firmar acuerdos con Estados Unidos, Cuba, Guatemala y Belice para que cada país reconozca y respete los yacimientos que se ubiquen en aguas territoriales de sus vecinos.
La Propuesta Ciudadana de Reforma Energética, hace hincapié, entre otros rubros, en la necesidad de “democratizar” al sindicato petrolero y fortalecer a los órganos de control interno con el objeto de que se reduzca la transferencia de recursos no prioritarios y discrecionales a trabajadores y directivos.
La propuesta de los intelectuales fue asumida en su totalidad por los legisladores de los partidos que integran el FAP, quienes la presentarán hoy como propia en el Senado.
“Y al contar con el aval de Andrés Manuel López Obrador y Cuauhtémoc Cárdenas nos da una solidez inimaginable hace apenas unos meses (...)”, dijo el coordinador de los senadores perredistas, Carlos Navarrete.
A su vez, el coordinador de la consulta energética, Manuel Camacho Solís, informó que el miércoles se entregará al Congreso de la Unión el resultado de ese ejercicio ciudadano que se realizó en todo el país.
El líder moral perredista, Cuauhtémoc Cárdenas, manifestó su apoyo a la propuesta del FAP, pero aclaró que no participará en la entrega física, por considerar que “es una función inherente de los legisladores de mi partido”.
En tanto, Andrés Manuel López Obrador criticó a la cúpula priista que eliminó de sus estatutos “los principios de defender los bienes de la nación y los sustituyeron para permitir la participación de la iniciativa privada en Pemex”.
Expuso que en la asamblea del PRI, su lideresa Beatriz Paredes, junto con Beltrones, Peña Nieto y Emilio Gamboa, promovieron y aprobaron cambios para que participe la iniciativa privada en el sector público.





