Un enfrentamiento entre policías y un comando armado dejó siete uniformados muertos en el municipio de Tancítaro
Los deudos de los siete policías ejecutados en el municipio de Tancítaro, Michoacán, exigieron a las autoridades estatales y federales que se les haga justicia
Esthela Pérez, madre de nueve hijos, se encuentra desconsolada por las muertes de su esposo y su sobrino, quienes perecieron en la emboscada.
Lamentó la inseguridad que se vive en la entidad y, después de los acontecimientos, teme por la vida de cuatro de sus hijos, quienes trabajan en corporaciones policiacas y militares.
Tras la muerte de su esposo, el cual durante más de 20 años trabajó en la Policía Municipal, la viuda se siente desprotegida y con un futuro económico incierto, sobre todo para sus dos hijas menores.
En la corporación hay indignación por la muerte de los siete agentes; pero también hay temor, porque nunca se habían enfrentado así, al crimen organizado.
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