El lapso contrasta con la idea difundida por Valdés, sobre un promedio de cuatro días para hacer la muestra de papeletas
Si por distrito electoral cada boleta permaneciera diez segundos a la vista de los asistentes, tal como lo propone Leonardo Valdés, consejero presidente del IFE, tan sólo un distrito en el DF tardaría 38 días en exhibirlas y otro más en Baja California Sur, casi diez jornadas.
Lo anterior contrasta con la idea difundida por Valdés Zurita, sobre un promedio de cuatro días ocupados para hacer la exhibición de papeletas.
Según la idea del funcionario electoral, los 300 distritos se encargarían de la exhibición de las boletas bajo su resguardo de forma simultánea. Considerando que cada boleta permanecería a la vista de los presentes tan solo diez segundos y únicamente las papeleteas impresas para la elección Presidencial, significaría que en 24 horas los distritos tendrían que dejar a la vista 8 mil 640 boletas.
Sin embargo, en este tiempo no se considera el procedimiento que estipula el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación para la apertura legal de los paquetes electorales, que podría llevarse entre una y una hora y media para cada paquete.
Por ejemplo, utilizando la propuesta de Leonardo Valdés, el distrito 15 en el DF con cabeza en Benito Juárez, recibió 336 mil 431 papeletas para el mismo número de ciudadanos registrados en la lista nominal. Presentar cada una de las boletas por diez segundos equivaldría a mas de 56 mil minutos, es decir, 934 horas lo que significaría 38 días con sus noches.
Si el modelo se aplicara tan sólo a los votos válidos otorgados a las 5 fuerzas políticas, sin contar votos nulos y a candidatos no registrados, ese mismo distrito ocuparía 39 mil 561 minutos para dejar ver las 240 mil 612 boletas que marcaron los ciudadanos. Esto se traduciría en 27 días con sus noches.
En el Distrito 2 de Baja California Sur, Mulegé, en donde se emitieron 85 mil votos en total a favor de los cinco contendientes, la exhibición duraría 9.8 días.
Además de esta modalidad propuesta por Leonardo Valdés, en el pasado el IFE intentó encontrar una manera jurídicamente válida para zanjear el tema. Sin embargo, la mayoría de los consejeros decidió que no era posible el acceso a las papeletas y esta resolución fue ratificada por el Tribunal Electoral.
Entre las ideas que surgieron resalta la propuesta de fotocopiar cada boleta para contar con un documento de respaldo y destruir las originales. Esto hubiera costado más de 50 millones de pesos al Instituto.
Otra de las ideas estudiadas fue el poner las boletas en fila, una tras otra para que pudieran ser examinadas. Los cálculos de los consejeros arrojaron que tardarían dos años en acomodarlas.
Una modalidad más de las pensadas fue la de que cada distrito electoral exhibiera las boletas en su poder pero el costo se elevaría más debido a que tendrían que ser puestas en vitrinas o al menos con un vidrio encima para protegerlas y resguardarlas.
Ante la posibilidad de exhibir las boletas electorales de 2006 antes de destruirlas, los consejeros electorales Marco Antonio Gómez Alcantar, Andrés Albo y Virgilio Andrade reaccionaron con mesura y prudencia, pues, dijeron, se enteraron por los medios de comunicación de la propuesta del consejero presidente, Leonardo Valdés.
Los tres coincidieron en que debe haber una propuesta formal y oficial de Valdés, para estudiarla desde el punto de vista jurídico, operativo y presupuestal.




