Proponen una partida de 30 millones de dólares, en dos años, para evitar el trasiego ilegal de arsenales
WASHINGTON. — El senador demócrata Jeff Bingaman y su colega republicana Kay Bailey Hutchinson presentaron ayer a la Cámara alta estadunidense, por segunda vez, una iniciativa de ley para frenar el tráfico de armas desde Estados Unidos hacia México.
El proyecto de ley, presentado en coincidencia con la visita del presidente Felipe Calderón a Washington, propone una partida presupuestaria de 30 millones de dólares en dos años para evitar el trasiego de armas que caen en poder de grupos criminales en México.
“Debemos reconocer que las armas contrabandeadas a México desde Estados Unidos están alimentando la violencia, y que debemos actuar para evitar que estas armas caigan en poder de las violentas pandillas de drogas”, dijo Bingaman, senador por Nuevo México.
Bingaman y Hutchinson habían presentado su propuesta en la pasada legislatura, pero no fue objeto de trámite en el Congreso.
El gobierno mexicano ha insistido en que Estados Unidos debe hacer más para frenar el tráfico de armas hacia México, al considerar que se trata de uno de los retos más grandes en la lucha antidrogas.
“Se necesita cambiar el código genético de la Oficina para el Control del Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF) para que entienda que uno de los retos en México y Centroamérica... es ver quién está comprando y vendiendo” armas, dijo recientemente el embajador mexicano Arturo Sarukhán.
El Departamento de Seguridad Interna (DHS) estadunidense admitió que 40 por ciento de las miles de armas que cruzan semanalmente a México desde Estados Unidos cae en manos de traficantes de drogas.
En enero del año pasado, Estados Unidos anunció una iniciativa para combatir el tráfico ilegal de armas a México, con la asignación de 35 nuevos agentes especiales y 15 investigadores de campo a lo largo de la frontera común.
La iniciativa de la ATF prevé el despliegue de tecnología de rastreo a nueve consulados estadunidenses en territorio mexicano.




