El Partido de la Revolución Democrática (PRD) perderá las elecciones de 2012 en caso de que el movimiento político de izquierda continúe dividido; los resultados de la reciente jornada cívica sólo son una muestra de las afectaciones que provocó la falta de acuerdos entre las diferentes corrientes del sol azteca, admitió la dirigencia perredista.
Según un conteo preliminar en la Cámara de Diputados el PRD tendrá 55 escaños menos, en el Distrito Federal perdieron el control en tres delegaciones y a escala nacional las preferencias del electorado se redujeron.
Los integrantes de la cúpula del PRD analizaron estas cifras durante una reunión en la sede del partido, durante más de tres horas, donde coincidieron que el resultado les fue desfavorable.
“Sólo alcanzamos un 12.33 (por ciento) ya con datos más certeros, por supuesto es desagradable y de cierto modo no cumple nuestras expectativas; apenas estamos empezando el proceso de reflexión y el proceso de análisis.
“Vamos a convocar al Consejo Nacional, probablemente a finales de este mes o a principios del otro mes, (…) para que se haga un balance y todos los dirigentes participen de la reflexión, que naturalmente es necesaria en el partido”, dijo Jesús Ortega Martínez, presidente del PRD.
En la reunión nacional, dijo, se convocarán a las diferentes corrientes políticas del sol azteca y no se descarta la participación del ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador. Esto a pesar de que el presidente del partido aseguró que serían expulsados todos aquellos que impulsaron el voto de otra corriente política distinta al PRD.
La unificación de criterios será el principal tema del Consejo Nacional, y Ortega Martínez aseguró que encabezará la reunión, ya que no presentará su renuncia como dirigente del partido a pesar de los malos resultados.
A la cita también asistió Graco Ramírez Garrido, senador e integrante de la comisión política nacional del PRD, quien consideró que al interior del partido se enfrentan dos corrientes: los que mantienen una visión democrática de centro-izquierda y los que tienen una visión la polarización o la confrontación política.
En entrevista, reconoció que en la reciente elección el PRD no logró establecer objetivos unificados, lo que llevó al partido a una lucha interna y división de metas políticas.
“Si las corrientes de izquierda no van juntas no vamos a poder ganar en 2012, tenemos que ponernos de acuerdo debe haber una sola propuesta, no dos y unidos para ganar; (…) nadie puede decir que ganamos, ni Andrés Manuel ni el PRD, ni Convergencia ni el Partido del Trabajo.
“Por qué gana el PRI (Partido Revolucionario Institucional), pues da la certeza de que tiene capacidad para gobernar el país y que la gente lo que quiere es gobernabilidad y resultados.
“La izquierda dividida, unos queremos gobernabilidad y resultados pero otros no quieren; porque si hacemos un balance (…) el PRD tiene 15 distritos menos de mayoría; en términos porcentuales no estamos en las condiciones de ser la fuerza para ser una alternativa”, afirmó.




