Durante la LX Legislatura, los diputados de todas las fracciones registraron 644 inasistencias injustificadas, aunque el PRD concentra 70 por ciento de ellas. La Constitución establece que a los faltistas debe hacérseles el descuento respectivo, pero Ruth Zavaleta se desentendió del asunto y lo turnó a la Mesa Directiva, que tampoco ha hecho algo al respecto
En sólo 26 sesiones ordinarias, los legisladores de todos los partidos representados en la Cámara de Diputados registraron 644 inasistencias, y de ese total, los perredistas concentraron más de 70 por ciento, a pesar de que sólo son 127 diputados.
La Constitución Política establece que se les descontará la dieta a los diputados y senadores que “sin causa justificada o sin permiso de la Cámara respectiva” falten a las sesiones del pleno.
De acuerdo con el informe final de inasistencias sin justificar en el segundo periodo ordinario de sesiones de la Cámara de Diputados, los legisladores del Partido de la Revolución Democrática (PRD) tuvieron en promedio cuatro faltas, precisamente las de los días que no asistieron a las sesiones en la sede alterna, porque tenían tomada la tribuna de San Lázaro.
A cada una de las inasistencias corresponde un descuento de dos mil 596 pesos; es decir, en promedio, a los perredistas se les descontarían diez mil 384 pesos, de los 152 mil que ganan al mes, por la más larga toma de tribuna en la historia del Congreso de la Unión.
Sin embargo, la responsable de aplicar el descuento, la diputada Ruth Zavaleta, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, no lo ha hecho.
Primero decidió que, aunque era su facultad, prefería que la responsabilidad recayera en los integrantes de la Mesa Directiva, y pospuso hasta después del periodo ordinario, que concluyó el 30 de abril, la emisión del acuerdo para hacerle el descuento a los diputados; hasta la fecha, el acuerdo no ha sido turnado a los integrantes de la Mesa.
El informe final de inasistencias sin justificar, publicado en la Gaceta Parlamentaria, revela que de los 500 legisladores que conforman la Cámara de Diputados, 182 tuvieron faltas, es decir, 36 por ciento del total.
Señala también que los siete diputados con más inasistencias son del Frente Amplio Progresista, conformado por el PRD, el PT y Convergencia: Alberto Amaro Corona, con siete; Mario Vallejo Estevez, con seis, y Cuitláhuac Condado, Víctor Aguirre Alcalde, José Luis Aguilera Rico y Rodolfo Solís Parga, con cinco cada uno.
De acuerdo con el número de inasistencias que sumaron por partido, al Partido de la Revolución Democrática, con 491 faltas, en la lista le sigue Convergencia, con 67; el Partido del Trabajo (PT), con 46; el Partido Acción Nacional (PAN), con 27; Alternativa, con nueve, y el Partido Verde Ecologista Mexicano (PVEM), con tres.
Mientras, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) sólo registró una falta, la del diputado Elías Cordero Alfonso, y Nueva Alianza fue el único que no tuvo inasistencias.
También proporciona la estadística de los diputados que faltaron por partido, y esta lista también la encabeza el PRD con 125 legisladores, seguido por el PAN con 20; Convergencia con 18; PT con 12; PVEM y Alternativa con tres y el PRI con uno.
Los diputados ganan mensualmente 152 mil pesos, de los cuales 77 mil 888 son por concepto de dieta, 45 mil 786 por asistencia legislativa y 28 mil 772 para actividades de gestión y atención ciudadana.
Por lo tanto, por cada día de inasistencia a las sesiones del pleno, el descuento es de dos mil 596 pesos, 1.7 por ciento de su sueldo.
El informe sólo indica el número de faltas que no pudieron justificar; es decir, los diputados faltaron más de 644 veces a las sesiones del pleno, pero las demás inasistencias sí tuvieron una justificación.
El acuerdo para dispensar las faltas, aprobado por el pleno de la Cámara de Diputados el 26 de septiembre de 2006, establece que sólo podrán justificarse “por enfermedad u otras razones de salud, fuerza mayor o caso fortuito” y “por cumplimiento de trabajo en comisiones”.
Sin embargo, los justificantes médicos para evitar descuentos directos al salario o a la dieta, como le llaman en el palacio de San Lázaro, se expiden al por mayor, sin dar explicaciones sobre las enfermedades que postraron a los legisladores en cama o, por lo menos, les impidieron acudir a las votaciones de los dictámenes y acuerdos.
Con este argumento, los legisladores no sólo evitaron el pago de un castigo por dos mil 596 pesos —equivalente a una jornada de trabajo—, también eliminan cualquier posibilidad de acumular nueve faltas consecutivas, lo que motivaría su cese y la llamada al suplente, como lo establece el artículo 63 de la Carta Magna.
De acuerdo con 15 reportes de asistencia publicados en la Gaceta Parlamentaria, los diputados del PAN tuvieron en esas sesiones 216 faltas justificadas, los perredistas 160 también justificadas y los priistas, 98; es decir, se justificó más de 30 por ciento de las inasistencias de los legisladores.
Los presidentes de las comisiones legislativas son los responsables de justificar las faltas de los diputados, por lo que, de acuerdo con los propios diputados, se ha convertido en práctica común recurrir a ellos para que no les descuenten el día, a pesar de que no estaban efectivamente en trabajos de comisión. También es costumbre comprar justificantes médicos.
Las inasistencias de los diputados del Partido de la Revolución Democrática se concentraron en el mes de abril, durante la toma de la tribuna de San Lázaro, días en los que no asistieron a las cuatro sesiones en la sede alterna.
El pasado 21 de abril, Excélsior publicó que los legisladores que tomaron la tribuna de San Lázaro, más de 30 perredistas no han presentado una sola iniciativa de ley en lo que va de la LX Legislatura de la Cámara de Diputados.
Del total de diputados perredistas sin iniciativas de ley, 24 fueron electos por voto de la ciudadanía, y el resto son plurinominales o diputados de partido.
La mayoría son del Estado de México, ocho; de Veracruz, cuatro; del Distrito Federal, tres; Michoacán, Oaxaca, Chiapas, Tabasco y Baja California Sur concentra dos por cada estado, y Morelos, Nayarit, uno.
Las estadísticas de la organización civil, Monitor Legislativo, que rastrea el trabajo de los legisladores, revelan también que el índice de aprobación por diputado del Partido de la Revolución Democrática es bajo, toda vez que de los 96 diputados que sí propusieron reformas a las leyes, sólo 32 obtuvieron una aprobación; es decir, sólo 33 por ciento tuvo éxito.
De manera paralela, señala que la fracción perredista en la Cámara de Diputados presentó 248 iniciativas de ley, 36 menos que el PAN y 60 más que el PRI.




