Mientras que el gobierno federal y legisladores de todos los partidos coinciden en el rechazo a la Iniciativa Mérida
Mientras que el gobierno federal y legisladores de todos los partidos coinciden en el rechazo a la Iniciativa Mérida —en los términos actuales— y que la lucha al crimen organizado no se detendría en caso de no aprobarse, el Instituto Nacional de Migración (INM) alza la mano y sostiene que a sus programas sí le afectaría en caso de que la ayuda de EU no llegara.
El Plan Integral para la Frontera Sur, que implementa el gobierno federal con miras a reforzar las medidas de seguridad y mejorar los flujos de control migratorio en los límites con Centroamérica, estaría en riesgo de no concretarse el plan Mérida, así lo advirtió Cecilia Romero, comisionada del INM.
“Nosotros tenemos un programa general migratorio para la frontera sur en el que ya estamos trabajando, este programa se vería optimizado con la incorporación de aparatos para una mejor comunicación entre todos los puntos de internación, las estaciones migratorias, para poder identificar mejor a los que por ahí pasen, para avanzar en la documentación de todos los migrantes”, señaló la funcionaria.
Romero Castillo explicó que igualmente se afectarían los procesos de capacitación para el personal del INM y la creación de grupos Beta, destinados al auxilio de los inmigrantes indocumentados.
El Plan Integral para la Frontera Sur se anunció como una de las prioridades de la administración calderonista. La estrategia del gobierno federal contempla tres aspectos fundamentales, para el crecimiento económico de la zona y el reforzamiento de la seguridad en la frontera y se aplicará en los mil 100 kilómetros de la frontera con Guatemala y Belice, donde actualmente existen 13 puntos de internación formales, la mayoría de ellos ubicados en Chiapas.
Las prioridades del plan son: crear un flujo migratorio ágil que permita el ingreso de visitantes y trabajadores temporales, para lo cual se invertirá en infraestructura para que todo el sistema migratorio, aduanal, de seguridad pública y de vigilancia funcione de manera coordinada.
Además, se prevé la creación de una franja fronteriza virtual, que permita conocer las características de la zona, su número de pobladores, el tipo de servicios con los que cuenta y qué se necesita para generar el desarrollo necesario y revertir las condiciones de pobreza.
Dentro del diagnóstico de Seguridad Nacional que se incluye en el Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012, en la frontera sur de nuestro país existe un flujo constante de indocumentados, “que representan un mercado de ganancias enorme para los traficantes de personas”.
Durante 2006 se aseguró a más de 182 mil extranjeros indocumentados, de los cuales 62% se localizó en Chiapas y Tabasco.
El documento también revela que “existe en la región la presencia de pandillas delictivas juveniles y cárteles del narcotráfico que aprovechando la extensión y porosidad de la frontera, generan violencia e inseguridad”. Además del tráfico de armas.
Entre 2001 y 2006 se han empleado a mas de mil 700 elementos del Ejército mexicano al año para labores de vigilancia en la frontera sur, mismos que han sido insuficientes para el resguardo de los límites territoriales, concluye el diagnóstico.



