La prioridad de Édgar Eusebio Millán Gómez, ejecutado ayer, era intervenir las operaciones de El Chapo y de Arturo Beltrán
Édgar Eusebio Millán Gómez, coordinador general de Seguridad Regional de la Policía Federal y uno de los principales responsables de combatir al cártel de Joaquín El Chapo Guzmán, fue ejecutado ayer de ocho balazos, en su domicilio.
El asesinato provocó la condena del presidente Felipe Calderón, quien advirtió que su gobierno reforzará la lucha contra el crimen organizado. La embajada de Estados Unidos también repudió el homicidio.
El secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, encabezó una reunión del gabinete de Seguridad Nacional en la que participó el gobernador de Sinaloa, entidad a la que se decidió enviar más agentes federales para detener la ola de violencia que ha causado 24 ejecuciones.
Millán es el tercer alto mando de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal asesinado en lo que va del mes, tras la muerte de Roberto Velasco Bravo y Aristeo Gómez. En total, 119 policías (40 federales) han muerto víctimas de la delincuencia organizada en este año.
La orden de mando señalaba, como prioridad, la intervención de operaciones del cártel de Sinaloa, liderado por Joaquín El Chapo Guzmán y Arturo Beltrán Leyva El Barbas.
En la agenda de trabajo de Édgar Eusebio Millán Gómez, coordinador general de Seguridad Regional de la Policía Federal, se establecían estos parámetros y se ejecutó la última orden contra este grupo delictivo.
En el estado de Morelos, el 7 de mayo, coordinó el operativo para capturar a nueve sicarios que se encontraban —presuntamente— bajo las órdenes de El Barbas; la célula policial logró la intervención en el kilómetro 6 de la carretera federal Cuernavaca-Acapulco, en el poblado de Xoxocutla.
Se registró un enfrentamiento armado y murieron dos de los elementos bajo su mando. Horas más tarde, también sería atacado con armas de fuego. Fue ejecutado, recibió ocho impactos de bala.
En la sede central de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal entregó el informe de actividades y dio conocimiento que los nueve detenidos serían puestos a disposición de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), en la colonia Guerrero, de la delegación Cuauhtémoc.
El coordinador de la Policía Federal se dirigió a esa zona, en compañía de dos escoltas, donde se encuentra una casa que pertenece a su familia y en la que intentaba descansar; recientemente había regresado a la Ciudad de México luego de diferentes intervenciones contra el tráfico de drogas, en el estado de Sinaloa.
Alrededor de las 02:30 horas llegó al número 132 de la calle Camelia. El agente Leobardo Plata Hernández, y el suboficial, Daniel de la Vega Hernández, descendieron de una camioneta tipo Trail Blazer para abrir las puertas de la vecindad donde descansaría el alto mando.
El vehículo, matricula 300UWV, estaba ocupado por Millán Gómez quien descendió de la unidad y lo sorprendieron al cruzar la puerta del predio habitacional, dispararon en repetidas ocasiones.
Los escoltas intentaron repeler la agresión, pero también resultaron heridos. Los primeros informes señalan que De la Vega Hernández resultó herido en una pierna y Leonardo Plata con balazo en pómulo izquierdo y otro a la altura del cuello.
El escolta con menores daños físicos logró someter a uno de los presuntos homicidas, porque no pudo saltar una barda al escapar. Se informó que otros dos hombres lograron huir; el detenido fue identificado como Alejandro Ramírez Báez, de 34 años, quien tenía guantes de látex, una pistola con silenciador y otra arma usada.
En la subdelegación metropolitana de la PGR, en la delegación Azcapotzalco, fue presentado por su presunta participación en el homicidio de Millán Gómez.
Durante el proceso de identificación del presunto homicida se encontró en los archivos delictivos que Ramírez Báez fue internado en centros de Readaptación Social por su participación en el delito de robo de automóvil con violencia.
El coordinador de la Policía Federal fue trasladado por personal de urgencias médicas al Hospital Metropolitano, que se ubica en la colonia Roma, se encontraba aún con vida; el informe de necropsia reveló que tres impactos por arma de fuego eran mortales.
Autoridades del Servicio Médico Forense (Semefo) informaron que Édgar Millán pudo ver a los hombres que le dispararon; el cuerpo presentaba nueve heridas por impacto de bala y la trayectoria de los proyectiles se estableció de adelante hacía atrás.
El dictamen de necropsia revela que tres heridas por arma de fuego provocaron la muerte del coordinador regional de la Policía Federal; dos proyectiles perforaron el abdomen y un tercero fue penetrante de tórax, con trayectoria al abdomen, de arriba hacía abajo.
La PGR atrajo las investigaciones por tratarse de un homicidio de un servidor público de la federación; la averiguación previa se inició por los delitos de homicidio y lesiones.
El cuerpo fue trasladado a la Funeraria García López, que se localiza en el cruce de General Prim y Versalles, en la colonia Juárez; este viernes se le rendirá homenaje, de cuerpo presente en las instalaciones centrales de la SSP.
Personal de la Dirección General de Servicios Periciales de la PGR intervino en el caso; ayer por la mañana realizó los primeros dictámenes para establecer la mecánica de hechos.




