El hombre más buscado de México es ya una leyenda... desde cuando se fugó de la prisión de Puente Grande
CIUDAD JUÁREZ, Chih. El restaurante El Aroma es un sitio muy agradable, con un chef de alta cocina, recomendado en las mejores revistas de glamour y ocio. Los habitantes de esta ciudad afirman que en dicho lugar, el pasado sábado 24 de mayo, estuvo el hombre más buscado de México, el narcotraficante Joaquín El Chapo Guzmán.
La historia la cuentan con realismo asombroso.
Afirman que El Chapo Guzmán llegó acompañado de casi 100 hombres, en unas 12 camionetas. Entró al restaurante y pidió una mesa. Cerró el negocio. Pidió que les quitaran los celulares a todos los comensales y tuvo una espléndida cena. Dos horas después pagó las cuentas de todos los presentes y les ofreció disculpas por las molestias ocasionadas. Y se marchó muy tranquilo.
Mucha gente da por cierta la historia. Los empresarios y los políticos lo afirman. Los ciudadanos comunes juran que efectivamente así fue. Y los funcionarios, tanto del gobierno federal como los del estatal, no saben qué decir. Unos comentan que a lo mejor sí fue real y, otros, aseguran que es una leyenda urbana.
Lo cierto es que los habitantes cuentan la historia como auténtica, pero no hay quien pueda confirmarla o desmentirla. La mayoría de los testigos dice frases como las siguientes: un “amigo estuvo ahí”, “un primo lo vio”, “la tía de un amigo lo vio”.
Sea cierto o sea falso, el rumor tuvo efectos inmediatos.
El señor Benito, gerente del restaurante El Aroma, informó que sus ventas bajaron en 60% a partir de ese día. De pronto ya nadie quería ir a este lugar a disfrutar de su afamada cocina. Y los clientes comenzaron a hacer bromas al respecto. Hace unos días llegó un cliente y pidió una mesa pegada a la pared, por si acaso. “Ya ve que aquí viene El Chapo, quiero verlo cuando entre”, dijo el hombre, sonriendo. A los empleados de El Aroma, desde luego, no les causa tanta gracia.
“Es una mentira. Una leyenda urbana”, dijo Benito, el jefe del restaurante. “Es el hombre más buscado en México, ¿usted cree que iba a venir aquí, si el Ejército está en la ciudad? Yo también he escuchado esa historia y los clientes nos preguntan, pero igual han dicho que un día se presentó en La Garufa, pero no es cierto”, dijo.
En Ixtapa, Zihuatanejo, también se cuenta que un día El Chapo Guzmán llegó al restaurante Señor Frog’s y cerró el lugar. Juran que les quitaron los celulares a todos los clientes y que él pagó todas las cuentas (es la misma historia, pero en otra región). De igual forma no hay quien pueda confirmar la versión... ni negarla.
En Durango también aseveran que El Chapo se pasea por la ciudad, incluso en motocicleta. Ahí dicen que se casó en el municipio de Canelas (pueblo de la Angostura) y que es cliente frecuente de los restaurantes que cierra para comer y cenar. También aseguran que se esconde en el Triángulo Dorado de la droga. Y, como siempre: no hay pruebas.
Historias semejantes recorren varios municipios del país como si se tratara de un fantasma.
No se sabe si sólo son leyendas urbanas o si tienen algo de historias reales. Se cree que todas son falsas, dijo un funcionario del gobierno, pero alguna debe ser real. En algún lugar debe estar El Chapo Guzmán. Se ignora si es una mitología espontánea surgida del pueblo o si es una estrategia del narcotraficante para hacer creer que está en todas partes y despistar a las autoridades.
Las anécdotas rebasan la imaginación. Un funcionario menor de la Procuraduría General de la República afirmó que un día lo vieron caminando por la SIEDO. Dicen que recorrió los pasillos de la PGR, saludó a los fiscales importantes y se marchó tranquilamente. “Yo no lo vi, pero me lo contaron”, dijo el empleado.
La última historia es la de Ciudad Juárez. Los habitantes aseguran que el 24 de mayo no sólo comió plácidamente en El Aroma, sino que recorrió la ciudad en un auto oscuro y lujoso. Su vehículo estaba rodeado por decenas de camionetas blindadas. Ese fin de semana hubo más de diez muertos. Y los ciudadanos afirman que El Chapo estuvo en las calles, dirigiendo personalmente el narcooperativo.
Es El Chapo con un don de ubicuidad, el narco que despierta rumores, El Chapo oculto en algún lugar del país. El traficante a salto de mata. Paseando por el país como en su casa. El prófugo y el descarado. El narco que se escapó de la prisión de Puente Grande, adentro de un carrito de ropa sucia, el 20 de enero del año 2001. El segundo hombre más buscado por el gobierno de Estados Unidos, después del terrorista Bin Laden. El hombre más buscado de México. El mismo que no aparece, el que se esfumó como por arte de magia, el que se hizo invisible. El hombre omnipresente y ausente. El mismo Chapo que no está en ningún lado y que, a la vez, está en todos lados.




