Entre ellos un policía municipal, un ex agente estatal y una mujer embarazada que recibió una bala perdida
Durante la tarde y noche del martes, en Chihuahua fueron ejecutados 8 hombres, entre ellos un policía municipal, un ex agente estatal y una mujer embarazada que recibió una bala perdida.
Dos de las ejecuciones ocurrieron en la capital del estado, donde fue acribillado con disparos de arma de fuego Víctor Javier Reyes Espinoza , quien fue agente de la policía ministerial. El hombre quedó inerme en el interior de su vehículo, ya que un hombre le disparó en repetidas ocasiones, cunado estaba estacionado en un negocio sobre la calle Melchor Guaspe, de la colonia Dale, al sur de la ciudad .
También en la capital del estado, fue ejecutado Alberto Medina Arzate, de 44 años de edad, en la avenida 20 de noviembre y calle 39a, de la colonia Obrera, cuando se encontraba a bordo de su camioneta, hasta donde llegaron varios sujetos en un automóvil, desde el cual le realizaron varios disparos.
Por la misma tarde, en Ciudad Juárez fue ejecutado el agente de la policía municipal Gustavo Hernández Parra, en las calles Velarde y Manuel Acuña del centro de la ciudad, cuando se encontraba en su día libre.
Antes, en las calles Cuarta y Chihuahua, de la Colonia Ampliación Aeropuerto, agentes ministeriales localizaron el cuerpo sin vida de una persona del sexo masculino, de 20 a 25 años de edad.
En otro caso, a las 18:00 horas, sicarios acribillaron a un hombre que viajaba en un automóvil por la avenida López Mateos casi esquina con Camino Viejo a San José, justo afuera de la escuela primaria y secundaria Aquiles Serdán.
De manera casi simultánea, a una cuadra, por la avenida Oscar Flores, otro intento de ejecución se dio contra un hombre que resultó lesionado, pero en el sitio murió una mujer que se dedica a lavar autos en dicho sector céntrico de la ciudad.
Más tarde, tres hombres que presuntamente se dedicaban a la venta de droga al menudeo y pertenecían a la pandilla de los Aztecas fueron ejecutados en las calles Altamirano y Esteban Coronado, de la colonia Corregidora, cerca del monumento a Emiliano Zapata en el poniente de la ciudad.
Una de las victimas fue identificada como José Moya, los otros dos solo por sus apodos siendo uno de ellos “El Mora” y el otro como “El Güero” o “El Perico”.
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