La jornada de violencia de ayer tuvo como saldo 14 ejecuciones distribuidas en varias entidades de la República.
En Zapopan, Jalisco, tres policías investigadores de la Procuraduría de Justicia estatal fueron ejecutados en el fraccionamientos Los Naranjos de este municipio, luego de una larga persecución donde resultaron detenidos dos de los agresores.
Informes oficiales indican que los tres policías recibieron al menos 50 tiros de armas largas y cortas.
Cabe mencionar que los agentes estaban trabajando encubiertos, haciéndose pasar por jardineros, con la orden de aprehender a un sujeto buscado en varios estados, acusado de robo y homicidio
En tanto, pistoleros del crimen organizado fusilaron ayer a seis presuntos vendedores de droga en Ciudad Juárez, Chihuahua. Los ejecutados fueron formados en una barda y se les disparó a corta distancia con armas AK-47.
El múltiple asesinato tuvo lugar la noche del jueves alrededor de las 22 horas en una de las bardas del centro recreativo El Campanario y a unos metros de la avenida Francisco Villareal, de donde fue recogido aún con vida Martín Quiñonez López, quien, antes de morir en el hospital, explicó que habían sido levantados por un grupo de sicarios de la calle Aztecas.
Asimismo, se informó que durante la madrugada de ayer fueron ejecutados dos hombres y fueron hallados a un costado de la carretera que va de Ciudad Juárez al Porvenir, cerca de la comunidad Jesús Carranza.
Mientras tanto, en Ciudad Nezahualcóyotl, en el Estado de México, se reportó que una familia fue asesinada a golpes de martillo. Los cadáveres fueron encontrados dentro de su domicilio, ubicado en la colonia Benito Juárez.
Ignacio Ramírez, dueño del edifico en donde habitaban los occisos, explicó que durante la madrugada escuchó ruidos en la vivienda, en donde al parecer estaban discutiendo.
Fue hasta la una de la tarde de ayer cuando fueron a tocar a este departamento, pero, como no huho respuesta, se asomaron por la ventana y descubrieron en el piso del inmueble rastros de sangre, por lo que llamaron a la policía.
Al abrir el domicilio, los agentes de seguridad hallaron los cuerpo sin vida de los cuatro miembros de la familia, quienes presentaban golpes de martillo en la cabeza.
Además, en Tijuana, dos hombres fueron ultimados a tiros cuando viajaban en su camioneta. Un grupo de sicarios fuertemente armados los interceptó en la calle Independencia, del fraccionamiento Las Américas, luego les dispararon hasta matarlos. Del lugar fueron levantados al menos 23 casquillos percutidos.
En Sinaloa, Manuel Mojardín Rocín, quien era policía municipal de Culiacán, fue asesinado a balazos luego a minutos de haber sido levantado en la colonia Felipe Ángeles de este municipio.
Finalmente, en el Distrito Federal, en la colonia Olivar del Conde, fue ejecutado de dos tiros Eduardo Gambero Martínez, en un presunto ajuste de cuentas entre narcotraficantes.




