Diseñará las clases y el material didáctico, luego de su anuncio en el Diario Oficial
La Unidad de Planeación y Evaluación de Políticas Educativas de la SEP desconocía la modificación a la Ley General de Educación sobre la obligatoriedad de la educación sexual en preescolar.
Entrevistado por Excélsior, Jorge Santibáñez, director de esta área de la SEP, declaró que no tenían conocimiento de lo que aprobaron los legisladores de la Cámara baja, pero aclaró que la Subsecretaría de Educación Básica es la que posiblemente se reunió con los diputados para que llevaran al pleno esta iniciativa.
Sin embargo, señaló que mientras este cambio a la Ley General de Educación no se publique en el Diario Oficial de la Federación, la unidad a su cargo no puede iniciar la planeación para que se ajusten las actividades en el calendario de los niños de preescolar.
Detalló que hasta cuando la Subsecretaría de Educación Básica les solicite hacer el diseño para impartir esta materia, en ese momento tendrán que hacer la planeación, la cual implica redistribuir las horas de clases en el ciclo escolar, así como determinar si se incluyen en los textos el tema sexual o se elaboran nuevos materiales didácticos.
“Es un tema sensible que debe ser tratado con responsabilidad y ser muy cuidadosos en cómo se va a enseñar, para que los maestros no lo transmitan con enfoques personales, como prejuicios o miedos”, aseveró Santibáñez.
Además de pensar en cómo se va a incorporar a las actividades de los pequeños, reconoció que se deberá diseñar un taller especial para capacitar a los maestros, toda vez que ellos tienen una preparación pedagógica, pero no son especialistas en sexualidad.
“Los profesores tienen las bases pedagógicas, pero no son sabelotodos y para determinar cómo van a impartir educación sexual, financiera o cívica, necesitamos capacitarlos, a fin de que lo hagan con seguridad y sepan si habrá materiales adicionales o será en los mismos textos donde se incluya esta materia”, declaró el funcionario encargado de las políticas educativas de la SEP.
Pero antes de que se reajuste el plan de estudios para preescolar, se necesita hacer una evaluación previa, a fin de analizar si funciona de esa manera y cuándo podría aplicarse.
El director de la Unidad de Planeación Educativa estimó que diseñar el mecanismo para impartir la educación sexual en preescolar implica alrededor de un año, pero después se tendrán que hacer las previsiones presupuestales respecto a la impresión de textos y a la capacitación del personal docente, por lo cual consideró que estas clases no pueden estar listas “de la noche a la mañana”.
La Iglesia católica estará a la expectativa de los contenidos de los textos que se utilizarán para educación sexual, luego de que la Cámara de Diputados aprobó la reforma a la ley para que ésta se imparta en el nivel básico.
El vocero de la Arquidiócesis de México, Hugo Valdemar, indicó que tendrán mucho cuidado de conocer los textos y qué plantean, con el fin de saber si es una buena propuesta. “La idea en sí misma es positiva, se debe dar educación sexual, pero que sea integral, porque si únicamente es genital, la rechazamos”.
Expuso que es deseable que, como parte de estas reformas a la Ley General de Educación, se otorgue ayuda a los niños para prevenir los abusos sexuales, “porque no existe ninguna institución que lo haga”.
Mencionó que la Iglesia católica siempre ha considerado que la educación sexual es un aspecto fundamental que no puede ser excluido de la formación de los menores, que en primera instancia es responsabilidad de los padres de familia y no se debe pasar ni a las autoridades ni a la escuela o a la iglesia.
Los padres de familia, indicó, son los primeros formadores de sus hijos en los valores, dentro de los cuales está la educación en una recta sexualidad.
“Si el gobierno está buscando dar esta educación a los niños, qué bueno, pero ojalá que sea una educación integral, y no únicamente genital, o sea que no deje de lado la parte de la afectividad, la espiritualidad y la integridad de la persona”.



