Desaconseja la elección interna y plantea usar la tecnología en 2011 para el proceso de selección
El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, afirmó que sólo con una candidatura de unidad, “creíble” para los simpatizantes y la sociedad en su conjunto, se podrá garantizar el éxito de las fuerzas de izquierda en 2012.
“Si no se tiene la capacidad de poder construir una candidatura creíble para 2012, si llegamos con más de un candidato, si repetimos lo que ocurrió en 2008, bueno pues entonces nos vemos en la década que sigue”, advirtió.
Al participar en el ciclo de diálogos ¿A donde va la izquierda?, en el Colegio de México, Ebrard consideró que una vez llegado el momento, la mejor forma de elegir al candidato presidencial será a través de encuestas que midan no sólo la popularidad sino otros atributos.
Y es que aseguró que de presentarse varias candidaturas, la campaña interna sería “interesante”, aunque no habría una competencia real frente a los demás partidos políticos. La idea de una elección interna no sería lo más inteligente, aseveró.
“Lo que se va a tener que diseñar es un sistema de encuestas, un sistema distinto para tomar las decisiones, no sólo por quién es más conocido, sino también por otros atributos y qué tipo de representación te interesa. O dicho de otro modo, pasar de los sistemas democráticos que se diseñaron a fines del siglo XIX y principios del siglo XX a un nuevo sistema más digital, más acorde al tipo de sociedad que tenemos el día de hoy”.
En estas encuestas, dijo, participarían no sólo él que ya ha expresado sus aspiraciones por la silla presidencial sino Andrés Manuel López Obrador y otros aspirantes.
“Cada quien que haga su trabajo, y hagamos las encuestas en 2011 y veamos cuál es la mejor posibilidad o posición que pueda representar a la izquierda. Porque hay también quienes piensan que su servidor ni de chiste, y que Andrés Manuel menos, que a lo mejor hay otras gentes. Bueno, y ¿por qué no?”.
Y de entrada reconoció que no será una situación fácil la que enfrentará su partido en 2011 para elegir al candidato.
“Hay que llegar a un acuerdo real y defender la propuesta que sea más competitiva posible en 2011, a sabiendas de que vamos a tener una situación extraordinariamente difícil. No va a ser ningún día de campo, esto va a estar bastante difícil; posible, pero difícil. Entonces, eso es como yo lo veo y creo que el método de encuestas es el que nos puede ayudar para resolver el tema en 2011”, insistió.
Ebrard fue cuestionado por estudiantes de su Alma Mater, sobre cómo el PRD o las demás fuerzas de izquierda podrán lograr una candidatura de unidad y sobre todo gobernar, si no se ponen de acuerdo en su elección interna.
Comentó que esa misma pregunta se ha hecho y la ha expuesto a sus compañeros de partido para que pueda existir autocrítica.
“Por qué pensamos que alguien va a votar por nosotros si llevamos un año discutiendo entre nosotros; es más, se nos olvidó en la campaña de 2009 que había una elección afuera. Todos los anuncios, los spots fueron internistas, fueron una discusión interna”, reconoció.
Ebrard Casaubon recordó que en 2009 algunos grupos de izquierda contendieron bajo el supuesto de la preeminencia del liderazgo en los partidos y otros bajo la premisa de que tales liderazgos son prescindibles, pero ambas hipótesis fracasaron, pues ninguno superó sus porcentajes esperados e, incluso, hubo quienes retrocedieron respecto de otros logros.
“La hipótesis de las izquierdas de que se podría construir sin otras izquierdas, fracasó. Ese es el dato”, señaló al reiterar que el escenario deseable es la unificación de esta tendencia política para encabezar las grandes transformaciones que México necesita.
Primero fue Acuerdo Nacional por la Seguridad, luego la crisis sanitaria por la influenza, y ahora el conflicto por la extinción de Luz y Fuerza del Centro lo que volvió a reunir al Presidente de la República, Felipe Calderón, y al jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard.
Cuestionado al respecto, el mandatario capitalino aseguró que más allá de confirmar si se encontró o no con Calderón para tratar el asunto de la liquidación de la paraestatal, lo importante es que él, en público o privado, sostiene su postura de que fue un error dicha medida porque envió a la calle a más de 44 mil trabajadores y se aniquiló de un plumazo al sindicato más antiguo de México.
“La postura que ha manejado el gobierno de la ciudad es la que es pública, o sea yo no voy a decir una cosa en público y otra en privado, sería una estupidez estratégica y además sería ponerme en manos de quienes son adversarios; digo, por lo menos créanme que esos niveles de estupidez no creo llegar a ellos, ni en un lapsus.
Y es que de acuerdo con algunas versiones periodísticas, el Ejecutivo local acudió el pasado 12 de octubre junto con los gobernadores del Estado de México, Hidalgo, Puebla y Morelos a Los Pinos a exponer sus puntos de vista sobre la extinción de la paraestatal.
En esa cita, Ebrard fue el único que cuestionó la medida frente al Presidente y los secretarios del Trabajo, de Energía y de Hacienda. Incluso ahí por primera ocasión se habría dado un saludo de mano entre ambos.
“Calderón, que si lo vi, que si no lo vi... Miren, yo he contado, después de lo de Juanito, este es el tomo 2, he visto como 18 versiones, ¿no? Que si nos vimos, que si nos hablamos, pero que si no nos saludamos... en fin”, respondió.
Durante su participación en el ciclo de diálogos ¿Hacia donde va la izquierda?, en el Colegio de México, Ebrard afirmó que con el gobierno federal sostiene una relación “bien interesante”, donde ha existido comunicación institucional al “más alto nivel” en asuntos como la influenza, la seguridad y ahora la desaparición de LyFC.
“Entonces, lo mismo que hemos dicho en público lo he dicho en privado, es decir, es un error como lo están haciendo, me preocupan mucho las familias que están en la calle, me parece muy delicado el manejo que están haciendo a derechos que, desde mi punto de vista, no debiera admitirse que fueran cuestionados, porque entonces vamos a ir a un esquema de desigualdad cada vez mayor en el país”.





