Admiten irregularidades en la certificación de los pilotos que operaban el Learjet 45
El secretario de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez anunció que hoy se presentó una denuncia ante la Secretaría de la Función Pública contra los funcionarios públicos que resulten responsables por las irregularidades detectadas en la licitación de la empresa que se contrató para el mantenimiento del Learjet 45 en el que murió el entonces secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño.
En conferencia de prensa, el funcionario dijo que también se investiga a las personas relacionadas con la certificación de los pilotos para el manejo del Learjet 45 ya que se hallaron anomalías en la revalidación de su licencia.
Luis Téllez agregó que la falta de pericia de los pilotos se confirmó con la grabación de voz en la cabina presentada el viernes pasado, donde, dijo, se muestra que no estaban familiarizados con la operación del aparato.
Informó que tras el percance se analizan nuevos procedimientos que deberán seguir los vuelos de funcionarios públicos, además de que se revisan las licencias de los pilotos que actualmente trabajan para el gobierno.
Téllez explicó que en la revalidación de la licencia de uno de los pilotos se detectó una ``simulación'' en el cumplimiento de las horas de vuelo, la carencia de autorización de un instructor calificado y omisiones de supervisión.
Dijo que las irregularidades alcanzarían al centro de capacitación aeronáutico privado vinculado con los trámites de licencias, por lo que se ha iniciado un proceso para revocarle su permiso de operación.
Precisó que los servidores públicos con posibles responsabilidades por avalar las licencias pertenecen a la Comandancia del Aeropuerto de Toluca, en las afueras de la capital y dependiente de la Dirección General de Aeronáutica Civil de la SCT.
El 4 de noviembre se desplomó en una zona lujosa de la ciudad de México el Learjet 45 en el que viajaban el titular de Gobernación y el ex fiscal antidrogas José Luis Santiago Vasconcelos, junto con otras siete personas.
Los primeros avances de la investigación han señalado que la turbulencia causada por la estela de un avión más grande y las deficiencias en la capacitación de los pilotos fueron la causa probable de la caída, sin que haya evidencia hasta el momento de sabotaje o atentado como se especuló inicialmente.
En total murieron 15 personas, de las cuales nueve viajaban en el jet y cinco más estaban en tierra al momento del impacto. Una mujer más falleció esta semana a consecuencia de las heridas.
bbg





